domingo, agosto 23

Noticia del diario Clarin

ANIVERSARIO DE UNO DE LOS MAYORES ARCHIVOS ARGENTINOS
Perlas y secretos guardados en un viejo baúl de la Historia
La Biblioteca del Congreso cumple 150 años. Cientos de lectores consultan gratis sus 3,5 millones de piezas. Muchas son únicas.
Por: Pablo Calvo

Estos días se difundirá la historia oficial, rica en logros, orgullos y anuncios sobre el futuro, pero la Biblioteca del Congreso, que hoy cumple 150 años, tiene otra historia, colorida, silenciosa, intempestiva, escrita de madrugada, en noches de dictadura, en amaneceres democráticos, preservada por empleados fieles, desprestigiada por ocupantes políticos de ocasión. Esta otra historia es la que trató de reconstruir Clarín, buscando perlas en el estante de los secretos.


Ayudan Silvana Castro y Diana Campi, dos empleadas de la zona reservada de la biblioteca, que suben a una escalera de tres escalones para echar mano al legajo de Juan Domingo Perón. Al rato de pasar las hojas, aparece el boletín de Infantería del joven aspirante: 8 en Armas y Organización Militar, 6 en Fortificación, 9 en Estudio del Terreno. El promedio es de 7.71, pero la premonición está en la nota de concepto, que es de 1925 y dice: "Excelente criterio táctico. Muy buena redacción. Ubicación y aprovechamiento, excelentes".

Las encargadas acercan ahora un material incunable, envuelto en papel libre de ácido. Es una proclama de 1781, de vecinos que piden dinero para construir un hospital de mujeres. Nunca lograrán su cometido, pero el documento logrará atravesar el tiempo. Fue confeccionado en la Real Imprenta de los Niños Expósitos, traída en carreta desde Córdoba, tras la expulsión de los jesuitas. Hoy está allí, bien conservado.

No tuvo la misma suerte la colección fundacional de 620 volúmenes, comprada en 1859 al mariscal Andrés de Santa Cruz, ex presidente de la Confederación Peruano Boliviana. "Nunca llegaron a incorporarse, porque se pudrieron en el Puerto, bajo la lluvia", dice un titular del diario La Razón del 28 de mayo de 1956. Otra investigación asegura que se salvaron tres libros y que puede haber escondido alguno más, aunque no hay ningún inventario que ayude a la búsqueda.

De golpe, irrumpe en la sala reservada una orden del almirante Isaac Rojas, de 1956, que está anillada en un bibliorato naranja y dispone que todos los organismos oficiales remitan libros y documentos que mencionen la palabra prohibida: "Perón". "Dicen que juntaba pruebas para enjuiciar al 'Tirano', como lo nombraba la 'Revolución Libertadora'. O quizás no confiaba en que la gente iba a quemar esos libros y pretendía hacerlo él. Lo cierto es que buscó censurar y terminó por inmortalizar el material, que hoy tenemos bien conservado", explica Silvana, mientras María Medina, otra empleada, exhibe un ejemplar del Segundo Plan Quinquenal en árabe: "¿No es curioso?".

Hay que caminar por pasillos y escaleras para llegar a la escenografía de la película "Asesinato en el Senado de la Nación", el imponente salón de lectura que usan los legisladores. Dos empleados barnizan maderas ya barnizadas y cientos de colecciones aguardan la interpelación de alguna mirada. Otra empleada, que pasa por allí, se ilusiona con que una leyenda romántica sea verdad: "Me contaron que Alfredo Palacios, primer diputado socialista de América y jefe también de esta biblioteca, venía aquí a copiar poemas que luego enviaba a sus amadas".

Si se trata de aniversarios, no puede faltar el de Luis "El Negro" Herrera, el empleado más antiguo de la biblioteca, que el primero de setiembre cumplirá 50 años allí. "Entré cuando tenía 18 años y ¿saben lo que más me honra? que la última dictadura me haya sancionado con 30 días de suspensión, por salir en defensa de los lectores que venían a la madrugada, durante el Mundial '78. Los querían sacar y presentaron un petitorio para que el servicio se mantuviera. Vinieron los de inteligencia para averiguar quién les había prestado la máquina de escribir, pero no hizo falta una pericia, porque me hice cargo: les dije que había sido yo".

El horario de atención al público fue variando según la época. 24 horas, 22, 20, hoy de las siete de la mañana a la medianoche. Se hizo muy popular el café con galletitas que se servía a los lectores nocturnos. Además de la sala reservada y del sector de lectura para diputados y senadores, la biblioteca conquistó el edificio de la ex Caja Nacional de Ahorro y Seguro.

Pero ya no hay café. "Suspender ese servicio fue una decisión difícil, porque las salas se llenaban de personas pobres que iban a engañar el estómago o a higienizarse", cuenta Bernardino Isabelino Cabezas, actual director coordinador.

Américo "Bochita" Luna, de servicios generales, durmió en la biblioteca mientras se hacía en el Congreso el velatorio de Perón. "Fue el momento más emotivo de mi vida", recuerda hoy, cerca de la maqueta de lo que será el edificio que la biblioteca piensa inaugurar en 2010, sobre Alsina. Hasta allí se llega por laberintos interminables de libros, diarios y revistas, un archivo que no oculta noticias negativas sobre le biblioteca, como la polémica por la cantidad de empleados, el robo de 200 obras por parte de un cura, en el ocaso de la dictadura, el deterioro de ejemplares y el remate de colecciones antiguas, en 1995, que habían sido sustraídas por un botellero. Pero esa es otra historia.

Fuente: http://www.clarin.com/diario/2009/08/23/sociedad/s-01983815.htm

Resguardar el pasado
La Biblioteca del Congreso fue creada el 23 de agosto de 1859. Hoy, atesora documentos útiles para reconstruir la memoria del país.

Universo Perón. Ejemplar del Segundo Plan Quinquenal traducido al árabe, con retratos del fundador del justicialismo y de Evita. Constituye una de las mayores curiosidades.

Secreto. Inspirado en el odio, el almirante Isaac Rojas reunió en sigilo el material sobre el "Tirano prófugo" que había en los organismos oficiales. La "Libertadora" llamaba así a Perón.
Plantel numeroso
1.000

empleados, al menos, tiene la biblioteca. Los sueldos se consumen gran parte de los $ 97 millones de su presupuesto anual.

Momentos salientes

Un equipo de investigadores, coordinado por la profesora Estela Cirulli de César, presentará esta semana el libro "Biblioteca del Congreso de la Nación. Homenaje en su 150 aniversario". El primer ejemplar, con tapas de cuero, será para la presidenta Cristina Kirchner.



Realizaron además una cronología con los hitos de la institución, que empieza el 23 de agosto de 1859, en Paraná, con la promulgación de la ley 212, que destinó 2.000 pesos de la época para comprar los primeros libros.



La biblioteca se estableció en el Palacio Legislativo en 1906.



El primer director fue José Ceppi, un escritor y periodista genovés que ejerció como secretario del diario La Nación.



La primera sala de lectura pública se abrió en 1917. Hoy, ese lugar está reservado para diputados y senadores.



En 1948, las Naciones Unidas eligió a la biblioteca como depositaria de sus publicaciones.



En 2001, fue distinguida por la Fundación de Bill y Melinda Gates.

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