sábado, abril 30

Conferencia Nacional de la Sociedad Genealógica 2011

  Esta conferencia presenta las oportunidades de aprendizaje a través de publicaciones, cursos educativos, y otras ofrendas.
Para obtener más información, visite http://www.ngsgenealogy.org/cs/attendee_registration

Fecha: mayo del 11 al 14

FamilySearch Indexing

Objetivos 2011


 * Completar 220.000.000 registros 
 * Animar a 175.000 voluntarios para participar


Número de contribuyentes este año
83,900 +

Cada registro es importante! La semana pasada los promedios

Indizador: 361 registros
Árbitro: 1.043 registros



Proyectos actuales en español
(Porcentaje completado al 15 abril 2011)

•Chile, Concepción - Registros Civiles 1885-1903 [Parte 2B] (73%)
•Argentina, Santa Fe - Registros Parroquiales 1634-1926 [Parte A] (71%)
...•Venezuela Mérida - Registros Parroquiales, 1654-1992 [Parte 2] (56%)
•España, Malaga - Registros Civiles 1846-1870 (53%)
•Guatemala, Guatemala - Registros Civiles 1877-1900 (51%)
•Chile - Registros Civiles 1885-1900 (48%)
•US, Puerto Rico-1910 Censo Federal (45%)
•España, Lugo - Registros Parroquiales 1530-1930 (44%)
•El Salvador - Registros Civiles 1835-1910 (44%)
•Guatemala, Guatemala - Registros Civiles 1800-1900 (35%)
•España, Andalucía - Registros Civiles 1837-1870 (23%)
•Uruguay - Registros Civiles (Nacimientos), 1879-1930 (19%)
•España, Avila, Bernuy-Zapardiel - Registros Parroquiales 1530-1935 (17%)
•Argentina, Balvanera - Registros Parroquiales 1833-1934 [Parte C] (16%)
 Estadísticas de FamilySearch Indexing

Total de registros completados: más de 586.796.300
Total de registros indexados en 2011: más de 47.771.408
Total de personas que han aportado información en 2011: más de 73.700
...Proyectos en curso: 105

viernes, abril 29

Viajera del pasado

El proceso inmigratorio en la Argentina es uno de los hechos que ha calado en lo más hondo de nuestra historia como país. Fueron ellos, los inmigrantes, los que llegaron a este territorio cargados de esperanzas y sueños de un futuro mejor. Y fueron ellos los que trabajaron esta tierra, los que dejaron su marca en cada colonia o pueblo, los que le dieron identidad y de los cuales, la mayoría provenimos.
Cada inmigrante tiene una historia que contar, las situaciones particulares que cada uno vivió podrían ser interesantes novelas históricas, por lo ricas en sí mismas. Es apasionante conocer nuestro pasado, "saber de dónde venimos, para saber adónde vamos" como decía Laura Borga.

En Villa María, una mujer sintió el llamado de la historia y por un hecho fortuito, se le despertó la curiosidad por una de las ciencias que nos ayuda a comprender nuestro pasado. Ella es psicopedagoga y desde hace un puñado de años investiga los orígenes de su familia y todo su contexto.
Liliana Fassi publicó a fines del año pasado el libro "En busca de un tiempo olvidado" en el que da cuenta de sus investigaciones y en el que se anima a narrar ficcionalmente las historias que no ha podido dilucidar por la vía investigativa. Si bien el libro aborda, sobre todo, la historia de su familia, es fiel reflejo de tantas otras que llegaron en similares circunstancias. Además de ello, su página web www.lilianafassi.com.ar aporta más material al respecto.
La Genealogía es una ciencia sin fin, en la que se investiga sobre el camino que han hecho nuestros antepasados hasta llegar a la actualidad. No es una tarea fácil, se necesita de mucha paciencia, perseverancia, orden, actitud y agudeza en las búsquedas. A veces suelen ser muy lentos los pasos que se dan y los descubrimientos pueden ser minúsculas partículas que conforman la inmensa cartografía familiar. Sobre esto, iniciamos nuestra charla con Liliana.
Por Darío Falconi
eldiariocultura@gmail.com
¿Qué sentís cuando vas encontrando las piecitas del gran rompecabezas?
- "Es apasionante. Por un lado es un desafío el tratar de armar ese rompecabezas con los pedacitos de información que van apareciendo muy de a poco; y es frustrante cuando no podés hacerlo, pero a la vez te incentiva y sentís más fuerte la necesidad de seguir buscando. No sé si es fácil de entender para alguien que no comparte la atracción por esto; por ahí otra persona que tiene algún hobby puede tener una idea de lo que se siente.
En alguna charla alguien me dijo que busco parientes, y yo no lo considero así. Lo entiendo como una investigación desde lo histórico, desde lo genealógico también; pero no con la intención de encontrar un pariente como para ir a visitarlo; sino de encontrar una forma y un lugar mío en esa forma. Se ha dado y he conocido gente maravillosa y con quienes hemos establecido un lazo y lo continuamos porque hemos encontrado afinidades, intereses comunes... hemos simpatizado."

¿De dónde viene la inquietud?
- "Fue casual. Siempre tuve la idea de esto, pero entre otras muchas cosas que quería hacer. La decisión la tomé a partir de una visita con mi hermana a la casa de un primo que había hecho la ciudadanía italiana. Los hijos de mi hermana jugaban al básquet y había una idea de irse a jugar afuera, y hablamos con este primo para ver qué documentación hacía falta, cómo se hacía. Nos ofreció las actas que él tenía. Para hacer la ciudadanía necesitás el Acta de Nacimiento o Bautismo de tu ancestro extranjero, las actas de Nacimiento, Matrimonio y Defunción del hijo del que descendés, hasta llegar a vos. Cuando leí la documentación de mi bisabuelo y encontré esos nombres y esa época, fue algo que me atrajo."

¿Cómo te formaste?
- "Me fui formando a partir de lecturas, hay muchas páginas en Internet que te explican, te sugieren estrategias y te dan mucha información; después están los grupos que me han ayudado mucho. Al principio tenía dificultades con las traducciones del italiano al castellano y viceversa, o llegaba a un punto muerto y no sabía como continuar, y ellos me ayudaron mucho, tienen muy buena onda.
También leyendo, porque la Genealogía tiene ciencias auxiliares que son la Historia, la Geografía, la Heráldica... son para contextualizar esa búsqueda que estás haciendo; para que esa familia en ese contexto, en esa época, en ese país, en ese marco, tome un poco mas de realidad, de vida; que no sean simplemente papeles."

¿La búsqueda genealógica es una búsqueda que nunca se acaba, no?
- "Vos le ponés el fin. Por ahí hay dificultades para trascender por la falta de datos, por los años, por la distancia; porque no es lo mismo buscar acá que buscar en Italia, por ahí las respuestas no llegan. Sucede que muchos datos que son muy viejos se han perdido. Suelen faltarte datos de un lapso de 20 años y no es fácil que gente te lleve el apunte para buscártelos. Hay quienes han tenido muy buena onda y me han mandado cosas porque sí; pero a veces en los registros civiles, la demanda de trabajo que tienen no se lo permite. El hilo se corta ahí, esa es una limitación.
Yo estoy suscripta a dos grupos de Genealogía (en Internet) y hay miembros que han llegado hasta el año 1400 con datos. Me parece fascinante poder trascender en el tiempo, hasta el origen de los apellidos."
¿Hasta que año llegaste?
- "En el caso de mi familia materna he llegado hasta 1802 y en el de la paterna 1840, porque me he encontrado con limitaciones de las búsquedas en Italia. Hay gente de los grupos de Genealogía que dice ‘me voy de vacaciones genealógicas a tal parte ¿alguien quiere que le busque algo?’ Son grupos de ayuda mutua. Te sugieren estrategias, a veces un usuario busca información en donde vive alguien que integra el grupo, entonces ayudan a hacer las búsquedas. Yo busqué para alguien de Chile, cuyos bisabuelos temporalmente anduvieron por Villa María."

¿Cómo es la tarea?
- "Siempre he tenido muy buenas respuestas de los municipios. Te buscan ellos la documentación en lapsos que van de 3 a 5 años. Los mormones están microfilmando de registros civiles, iglesias, datos de nacimientos, defunciones, etcétera. De hecho, he encontrado muchas cosas porque están disponibles en Internet. Están organizados por países, por pueblos, por iglesias, por períodos; hay algunos índices y están las actas."

Obviamente que en esta tarea la tecnología juega un papel muy importante.
- "Por supuesto, antes era la carta. La mayoría de lo que he recibido de Italia, me he comunicado por correo electrónico, casi todas las parroquias tienen página y dirección de mail; también las comunas, en algunas tengo respuestas, otras no, a veces llega la información después de insistir mucho, en otros al mes lo he recibido. Hay diferencias entre un lugar y otro, depende muchas veces de la buena onda de las personas."

¿Una de las claves sería la persistencia?
- "Totalmente. Por eso te decía que es un desafío y una característica muy personal, yo ante una dificultad lejos de bajar los brazos es como se me despierta una cuestión de rebeldía que me ha permitido lograr una parte de los objetivos que tenía. En algunos casos es insistir e insistir hasta que les ganás por cansancio."
¿Es más fácil conseguir la documentación aquí en Argentina?
- "Me parece que en Argentina es mucho más lo que se ha perdido, hay más dificultades que en Europa; mas allá de que cosas se han perdido por las guerras y vaivenes que han tenido, allá podés llegar mucho más lejos que acá. De hecho, por ejemplo, el Acta de Bautismo de mi abuelo no la encuentro, tengo suposiciones del lugar, pero no tengo certezas."

¿Cómo llegaste a la publicación del libro "En busca de un tiempo olvidado"?
- "Se fue dando con todo lo que venimos hablando. En la investigación genealógica es una necesidad el ir registrando muy sistemáticamente todo lo que vas haciendo, a la par de los documentos que vas encontrando. Me ha pasado pedir dos veces lo mismo o hablar con alguien otra vez por el mismo tema. También es importante entrevistar a las personas de mayor edad que quedan en la familia, ellos pueden brindar información para encontrar documentación, pero también para armar la novela de la familia. Y a partir de eso se me fue ocurriendo darle la forma de libro, no sabía cómo hacerlo y tenía el prejuicio de a quién le iba a interesar. Fue todo un proceso.
Por otro lado, mi tesis de licenciatura (Psicopedagogía) se orientó a investigar los procesos que se ponen en juego en la creación de narraciones, estudiar la creatividad y, específicamente, la creatividad en la escritura de narraciones. Me pasó que en las historias de la familia, había contradicciones o huecos y pensé escribir ficcionalmente esas historias y completar con lo que me pareció a mí que había pasado. En esos cuentos fui tratando de implementar diferentes técnicas narrativas, cambios de puntos de vista y en el tiempo. Me parecía que la historia de cada familia se podía prestar para una técnica narrativa determinada. A eso le sumé las entrevistas y así surgió el libro."

En esta actividad que hacés, si pudieras pedir un deseo, ¿que pedirías?
- "El súmmum sería ir a Italia. Conocer los lugares de donde venían mis ancestros y seguir escarbando, tratar de llegar lo más atrás posible en esta investigación. El poder conocer los lugares sería un poco vivenciar, de alguna manera, lo que vivieron ellos; o ver las cosas en parte, más allá de la distancia.
Si desde lo teórico, la información, la lectura de lo que fue el proceso inmigratorio, del momento histórico, de las causas, algunos testimonios, me han permitido acercarme y entender o imaginar lo que pudieron haber vivido; en ese sentido viajar allí contribuiría mucho más a comprender este pasado."

Un pasado que es intrigante, como las fotos que acompañan esta nota, desde la cual sobresalen los bigotes de Bartolomeo, que nunca se imaginó aparecer en diarios de esta época o en páginas de Internet. Apreciar esa familia que posa para la cámara como lo haría un equipo de fútbol, con sus vestimentas, los rasgos físicos que delatan la pertenencia a cierta familia, esos gestos, una vida de la que de sólo apreciar esas imágenes nos hace imaginarlas y preguntarnos muchas cosas. La historia está ahí, no sólo la de los grandes, sino la nuestra, de nuestros antepasados. Hay que ser curiosos y dedicarse, como lo hace Liliana Fassi, un viajera del pasado

http://www.eldiariocba.com.ar

jueves, abril 28

Presentaron libro de historiador tarijeño



Tapa del libro.

“Tarija en la Independencia del Virreinato del Río de la Plata” es la obra de Eduardo Trigo O’Connor d’Arlach, que se presento en la Sala de Conferencias del Museo Histórico Provincial el pasado viernes 15 de abril a las 19 horas. El lanzamiento se realizo con el patrocinio de la Secretaría de Turismo y Cultura de Jujuy.

Eduardo Trigo O’Connor d’Arlach es abogado, diplomático, historiador y periodista boliviano. Ejerció la docencia como catedrático de Derecho Internacional Público en la Universidad “Juan Misael Saracho” de Tarija, su tierra natal, para luego efectuar cursos de especialización en The University College de Londres y en la Academia de Derecho Internacional de La Haya, en Holanda. Por sus méritos y servicios recibió numerosas condecoraciones otorgadas por la Santa Sede, Brasil, Argentina, Perú, Paraguay, Francis, Chile, República Federal de Alemania, Yugoslavia y Líbano.
En reconocimiento de su trayectoria en el campo de la investigación, la Sociedad Boliviana de la Historia, la Academia Argentina de la Historia, el Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas y el Instituto Boliviano de Genealogía lo incorporaron como miembro activo

miércoles, abril 27

Una ronda de historias con sabor a varietal

En el libro “Mitos y leyendas del vino argentino”, la periodista Natalia Páez se dedica a tejer una trama que une historias y leyendas de la bebida “nacional”, decretada como tal el año pasado, pero también echa luz sobre los secretos que rodean la cultura de los varietales.

Páez deja de lado los maridajes perfectos, abandona taninos, rechaza al sommelier que muchos quieren llevar dentro y apunta directo a desmitificar y profundizar en historias que rodearon -de manera cuasi fantástica- su infancia cuyana.

Escuchó atenta (y retuvo en su mente) los relatos que iban de boca en boca y puso su oreja a las narraciones de los descendientes de aquellos inmigrantes que forjaron una de las actividades más prósperas del país: la vitivinicultura.

“El libro surge como una necesidad personal de volver al origen y desandar el camino. Quería escribir esos relatos populares y lo hice construyendo la figura de una cronista con experiencia autobiográfica, pero con una mirada desde la distancia”, sostiene la autora.

Cual exploradora avezada, la mendocina -radicada hace diez años en Buenos Aires- recorrió rutas de su tierra natal, se adentró en archivos polvorientos, atravesó bodegas oscuras, habló con cientos de personas -entre ellos Raúl de la Mota, el mejor enólogo del país-  y no conforme con esto, retomó la tradición de las crónicas periodísticas para contar en quince exquisitos relatos lo que pocos saben y muchos hablan.

En el capítulo “El vino del Carnaval”, Páez desmenuza su propia genealogía para contar la vida y obra de su bisabuelo español que se instaló en el pueblo de Monte Comán, cercano a San Rafael, para levantar su bodega “ladrillo por ladrillo”.

“Es un botón de muestra del trabajo impresionante que hicieron los inmigrantes para generar la industria a puro músculo”, sostiene la autora.

En su afán por no caer en el “anecdotario de creencias y supercherías del vino”, Páez se adentró en pequeñas historias que “sirvieron de disparador para contar el gran relato: la historia con mayúsculas”. Y hacía allá fue.

“El día que Dionisio invitó una vuelta” investiga con lupa detectivesca la leyenda que aseguraba que “un día el agua barrosa que corría por las típicas acequias mendocinas se convirtió en vino”. Todos hablaban, pero nadie lo había visto con sus propios ojos, hasta que alguien le dijo: “Yo lo leí”.

De ahí en más, la historia de crisis y sobreproducción de la industria enmarca este relato que -con algo de realismo mágico- brinda también datos duros fundamentales para desmontar la fábula del agua transformada en vino, o los 234.800 hectolitros derramados por “acumulación de stock” en 1914.

En “El jinete blanco del Malbec”, la crónica que inicia “Mitos y leyendas...”, Páez reconstruye la vida del primer bodeguero del país: Carlos González Pinto, el pionero que sembró en tierras mendocinas la cepa Malbec, traída de Francia. Pero la historia de este hombre no termina con su muerte, sino que su espíritu parece recorrer y custodiar sus dominios hasta el día de hoy.

Si de fantasmas se trata, “Alguien anda por ahí” estremece al lector con las voces en la noche, los ecos de dos tragedias y los pequeños espíritus que cuchichean en una de las bodegas más importantes de Mendoza.

Con el mismo tenor, y una pizca más macabra, “El bodeguero vampiro” se remonta a travesuras sangrientas de quien hoy es uno de los empresarios de la vid más relevantes, pero que en su juventud degollaba gallinas para el asombro de un pueblo que elucubraba relatos de bestias chupasangres.

La historia “La maldición de las cubas santas” fue para Páez una revelación que la trajo de vuelta a Buenos Aires. “La muerte de los hermanos Cabrini dentro de la cuba (tonel gigantesco donde se alberga el vino) fue en realidad en la plata fraccionadora de Sáenz Peña. Buscando en diarios de la época rescate que también murió un operario”, cuenta.

La curiosidad fue el motor para entrevistar a los descendientes de ese hombre fallecido en las mieles de la vid y reconstruir su vida. Pero en este relato, Páez también rescata la estrecha relación del vino con la Iglesia: la bodega Cabrini se especializaba en vinos de misa.

En “Los santos de Rutini”, retoma la unión de cinco siglos entre Iglesia y vino en América, para adentrarse en las pasiones de uno de los bodegueros más importantes del país: Rodolfo Reina Rutini, que además de forjar un imperio vitivinícola y fundar un museo, coleccionaba copiosamente imágenes de santos cuyanos tallados en madera.

“Quería un libro que hablara de todo lo que rodea al consumo y a la cultura del vino, sin suscribirme a lo telúrico o regionalista”, explica.

El acento de esa idea matriz se lee en “Pasión por las copas”, “Flor de yunta”, “El misterioso caso del pingüino” y “Reinas de marzo”.

El puntapié para meterse con Antonio Tomba, fundador del club de futbol Godoy Cruz, fue un día en la cancha: “La hinchada cantaba ´100 por ciento bodegueros` y ´corazón bodeguero´, de allí deviene la interesante historia de este hombre al que le embalsamaron el corazón, pero también la relación del vino con la cultura futbolera”, señala la autora.

La historia con mayúsculas -como dice Páez- tiene todo su peso en la crónica de un “San Martín winelover” (amante del vino) que con fuentes de la Biblioteca San Martín y del Instituto Sanmartiniano de Buenos Aires, se mete de lleno en las apetencias vineras del General.

“Quería saber qué vino tomaron los soldados durante la travesía por los Andes, eran 120 mil litros para pasar por la cordillera. ¿Quién donó tanta cantidad?” se pregunta la autora. La respuesta la contienen sus páginas.

En este libro, recientemente editado por Aguilar, Páez saca brillo de su oficio de periodista experimentada, entretiene con relatos escalofriantes y desentraña historias de viñedos, bodegas y protagonistas que hicieron de las uvas una industria nacional y que aún hoy rankea quinta en el mundo.

lunes, abril 25

Centro de Genealogía de Entre Ríos

Nuevas historias de familias entrerrianas
El Centro de Genealogía de Entre Ríos presentó su revista Nº VIII en la ciudad de Paraná, que recopila las reseñas de familias tradicionales y fundadores, pero también de las inmigrantes. Todas aportaron a la historia de esa provincia.

El Centro de Genealogía de Entre Ríos realizó recientemente una nueva presentación de la publicación que edita una vez por año. En esta oportunidad, se trata de la revista Nº VIII, que compila una serie de trabajos de investigación encarados por miembros de esta entidad -que han sido elaborados en base a documentación fidedigna- sobre familias con protagonismo en el ámbito de la provincia de Entre Ríos.
La presentación de la publicación tuvo lugar en el Museo Martiniano Leguizamón de la ciudad de Paraná, organizada por la Asociación de Amigos del Museo.
Susana de Domínguez Soler, presidenta del Centro de Genealogía de Entre Ríos, conversó con De Raíces y Abuelos sobre esta publicación y destacó los temas tratados en esta nueva edición, la Nº VIII.
En principio, recordó que “la genealogía que hacemos siempre destaca la historia entrerriana. No nos interesa hacer una genealogía que simplemente sea una serie de nombres sino que, a través de ella, la gente conozca la historia de Entre Ríos y los hombres que hicieron a la provincia muy rica en todos sus aspectos históricos”.
Por eso, mencionó que -como trabajos importantes- esta nueva edición de su revista incluye las investigaciones sobre los orígenes de varias familias: los Aguilar en Gualeguaychú (realizado por Julio Alberto Aguilar), los López Jordán (por María Marta Quinodoz), un grupo de familias italianas: Piaggio, Daneri y Scelzi (por Susana T. P. de Domínguez Soler), los del Rivero y un mártir olvidado (por Carlos Miguel Molina) y los italianos en Concepción del Uruguay (por Luis Alberto Salvarezza y Heraldo Follín).
En este sentido, recordó que “la mayoría de nuestros colaboradores de la revista son entrerrianos, algunos de los cuales siguen viviendo en Entre Ríos. Los fuimos formando a través de los cursos de iniciación a la genealogía, y en Buenos Aires tenemos un curso permanente, de un año de duración, que cuenta con el auspicio de la Universidad de Concepción del Uruguay y la Asociación Entrerriana de Genealogía. Ya comienza su tercer año de edición. De esta manera, hemos sembrado la semilla de lo que es el amor a la genealogía”.

FUENTES FIDEDIGNAS
“Como todos los años, presentamos -junto a nuestras investigaciones- un DVD con fuentes que ayudan a todos los investigadores a buscar en su pasado sus abuelos y bisabuelos. Es una manera de poder acercarles fuentes a las que a veces no tienen manera de acceder por estar alejados del lugar donde se encuentran”, explicó.
Y continuó: “Hemos destinado mayor espacio a las fuentes documentales por considerarlas un excelente aporte a la investigación. En este sentido, las revistas Nº IV, V, VI, VII y la actual Nº VIII llevan un CD con fuentes documentales transcriptas o fotodigitalizadas, tales como censos, padrones, libros parroquiales y archivos de interés general”.
Entre los documentos que incluye el DVD mencionado se pueden contar los siguientes: Milicias de Santa Fe (1801) y Milicias de Paraná (1810 a 1815), por Manuel Leiva Calderón; Libro de bautismos de Concepción del Uruguay (1781-1803), por Ema Macías de González del Solar, Eduardo Oliver Muro y Mariano Espina Rawson; Censo de Paraná (1849), por Amílcar Carrá; Indice bautismos de la Iglesia Catedral San Antonio de Padua de Concordia (campaña A-Z, 1865-1903) y Concordia ciudad (A-Z, 1874-1899), por Elisa Matilde Rey; Ejército Entrerriano - Escuadrón ParanáYuquerí (octubre 1865) y Toledo (noviembre 1865), por Félix María Mateos; Ejército de operaciones en Paraguay Batallón de Entre Ríos (1869), por Dolores San Román; Primeros alumnos-maestros entrerrianos en la Escuela Normal Nacional del Paraná (1871-1876), por Stella Maris Goudard; El empadronamiento y los italianos en Concepción del Uruguay (1884), por Luis Alberto Salvarezza y Heraldo Follín; Índice de expedientes sucesorios de Paraná (1804-1932), por Juan Damián Capdevila; Italianos y austríacos (friulanos orientales) del departamento Diamante, Censo 1895, por Juan Carlos Santa María; Índice libro defunciones de Victoria (1876-1972), por Jorge Ezequiel Rubattino; y Mapa topográfico del departamento Gualeguaychú (1878), por Guillermo Montañez.

CAPACITACIÓN
Según explicó la presidenta del Centro de Genealogía de Entre Ríos, la Subsecretaría de Cultura de Entre Ríos declaró de interés cultural a las revistas Nº V, VI y VII, un reconocimiento que halaga mucho a este Centro.
En otro orden, recordó que la institución organizó -por segundo año consecutivo- un Curso de Genealogía de un año de duración, que está a cargo de uno de sus miembros.
Es dictado en la Asociación Entrerriana General Urquiza, con sede en la vecina ciudad de Paraná, con el fin de brindar asesoramiento metodológico y conocimientos científicos a personas no vinculadas a instituciones genealógicas.
Además, informó que se continúa con un segundo nivel para los alumnos que concurrieron el año anterior. Ambos cursos cuentan con el auspicio de la Universidad Nacional de Concepción del Uruguay, de la Asociación Entrerriana General Urquiza y del Centro de Genealogía de Entre Ríos.
López Jordán medalla 1.jpg
El anverso de la medalla que se le entregó a López Jordán dice: “Al patriotismo, al hombre humanitario, al valor”.

CON BASE EN LA HISTORIA
La presidenta del Centro de Genealogía de Entre Ríos destacó que en esa institución “hacemos genealogía fundamentada en la historia. Es una manera de divulgar la historia de Entre Ríos a través de la genealogía”.
Y agregó: “Es de destacar la calidad y originalidad de los trabajos que se presentan, adonde se recuerdan las familias que han tenido una gran trayectoria en la provincia desde distintos puntos de vista. Están las familias que tienen un origen español, tradicional, de familias fundadoras, aunque también aquellas de los inmigrantes, que tanto hicieron por la provincia, a pesar de haber llegado mucho tiempo después. Sin embargo, con su esfuerzo han llegado a ser intendente y a hacer obras de trascendencia para la provincia”.
No nos interesa hacer una genealogía que simplemente sea una serie de nombres sino que, a través de ella, la gente conozca la historia de Entre Ríos y los hombres que hicieron a la provincia muy rica en todos sus aspectos históricos.
LOPEZ JORDAN Medalla 2.jpg
La medalla lleva la siguiente dedicatoria: “Las señoras de la Concepción del Uruguay al General don Ricardo López Jordán, 1870”.

La familia López Jordán
A continuación, transcribimos una síntesis de una de las investigaciones que incluye esta nueva edición de la revista del Centro de Genealogía de Entre Ríos, sobre la familia López Jordán.
El linaje comienza con Antonio Jordán, nacido aproximadamente en 1705 en la isla de Malta, España. Se casó el 28 de enero de 1750 con María López Huerta en Buenos Aires. Sus padres eran Nicolasa Tadea Jordán López, casada en primeras nupcias con Don Juan Gregorio Ramírez, paraguayo, quienes eran padres de Marcelina, Estefanía y José Francisco Ramírez Jordán.
Nicolasa Tadea se casó en segundas nupcias con Lorenzo José Francisco López, nacido en Marchena, Sevilla, España. Fueron padres de José Ricardo López Jordán, nacido en 1793 en Concepción del Uruguay.
López Jordán fue comandante de Armas de Entre Ríos durante el gobierno de Francisco Ramírez (1820-1821); fue gobernador sustituto de su hermano materno, el Gral. Francisco Ramírez, desde el fallecimiento de éste, el 10 de julio de 1821 hasta septiembre de 1821. [...] Fue gobernador de Entre Ríos en noviembre de 1830 y depuesto el 10 de diciembre del mismo año. Se refugió en Paysandú.
En 1839, unido al Ejército Libertador del General Lavalle, fue destinado a vigilar las fronteras del arroyo Mocoretá. Luego fue tomado prisionero, remitido a disposición de Rosas y alojado por éste en la cárcel de Buenos Aires. Su hijo Ricardo, de 20 años, le pidió la libertad al llevar el parte de la victoria de Arroyo Grande en 1842 y obtuvo la liberación.
Se casó en Nogoyá el 24 de julio de 1824 con Josefa Estecho o Cardoso o Delgado. Fueron padres de Ricardo Ramón López Jordán, quien nació el 30 de agosto de 1822 en Paysandú (sus padres estaban allí exiliados). A los 19 años se incorporó al Ejército Entrerriano y fue destinado como soldado a la pequeña fuerza de confianza que el General Urquiza tenía a su servicio inmediato.
Fue Coronel graduado de Caballería (1858), comandante de la División Rosario en Pavón, ascendido a Coronel Mayor (General de Brigada) por su actuación en esa batalla (1861). La Legislatura lo eligió gobernador de Entre Ríos hasta finalizar el período gubernativo de Justo José de Urquiza, asesinado en el Palacio San José por una partida que vivaba a López Jordán (11 de abril de 1870).
Fue autorizado por la Legislatura para adoptar -en caso de conflicto con el gobierno nacional o con cualquiera de las provincias- las medidas necesarias haciendo uso de todos los elementos, a hacer efectivos los derechos y garantías como Estado federal (20 de abril de 1870).
Publicó un manifiesto declarando la guerra en defensa de la autonomía y la constitución provinciales (23 abril 1870). Fue derrotado en Ñaembé, al sur de Corrientes, cerca de Goya (enero 1871).
Intentó nuevamente la revolución y el 1º de mayo de 1873, cuando invadió la provincia desde la Banda Oriental. Fue derrotada la vanguardia jordanista al mando del general Carmelo Campos en el arroyo Talita, departamento La Paz y las tropas jordanistas en Don Gonzalo, departamento Nogoyá (diciembre de 1873). Marchó nuevamente al exilio en la villa de Santa Ana do Livramento.
Intentó la tercera y última revolución en noviembre de 1876, durante la gobernación de Ramón Febre.
Fue sorprendido en las márgenes del arroyo Alcaracito y derrotado (diciembre de 1876). Huyó a Corrientes. El coronel Luciano Cáceres le notificó que era su prisionero. Fue entregado en Goya a las autoridades nacionales en diciembre de 1876 y trasladado a Paraná. Fue puesto en prisión, engrillado, permaneció en una habitación del edificio ocupado por el Colegio del Huerto, pared de por medio con la Iglesia Catedral (enero de 1877).
Luego estuvo prisionero en la subprefectura de Rosario (junio de 1877) pero, mientras se sustanciaba su proceso, el 12 de agosto de 1879 logró evadirse de la cárcel de Rosario. Se refugió en Fray Bentos, Uruguay (septiembre de 1879) y después en Montevideo (febrero de 1880). Regresó al país el 23 de septiembre de 1888. Fue asesinado el 22 de junio de 1889 en Buenos Aires mientras se dirigía a pie a la casa de su amigo y primo político el Dr. Dámaso Salvatierra.
Se casó en Paraná en 1859 con Dolores Rita Petrona Puig, hija de Ramón Forn y Puig y de Simona Correa.

TEXTOS. MARIANA RIVERA.
http://www.ellitoral.com/