jueves, agosto 30

Museos, una buena opción recreativa cultural
Desde la Dirección de Cultura de la Municipalidad difundieron los horarios de apertura de los museos de la ciudad: Azotea de Lapalma, Casa de Haedo, Museo Ferroviario, Museo Agrícola Regional, Instituto Magnasco y Museo Regional Manuel Almeida. 
• Azotea de Lapalma. (San Luis y Jujuy) | Miércoles sábados, de 9 a 12 y de 15 a 18 hs. Domingos, de 9 a 12 hs.En el año 1830 el Sr. Francisco Lapalma mando a construir esta residencia. De lo que fue el campo, sólo se conservan las antiguas habitaciones del casco principal. En esta casa vivió Olegario V. Andrade y pasó sus últimos días, Isabel Frutos, la niña que “murió de amor”. En 1987, por Decreto Municipal, fue declarada Monumento Histórico de la ciudad
• Casa de Haedo. (Rivadavia y San José) | Miércoles sábados, de 9 a 12 y de 15 a 18 hs. Domingos, de 9 a 12 hs.
Uno de los ochenta y cinco sitios que repartió el Comandante General Don Tomás de Rocamora, en la fundación de Gualeguaychú (1783). Construida alrededor del año 1801, es considerada la casa de material más antigua de la ciudad. Fue cuartel de Giuseppe Garibaldi, cuando asaltó a Gualeguaychú, en el año 1845. En 1987, por Decreto Municipal, fue declarada Monumento Histórico de la ciudad. • Museo Ferroviario. (M. Piccini y Maipú) | Lunes a viernes, 8 a 12 y 13 a 17 hs. Sábados, 8 a 12. Domingos, 14 a 18 hs. 
Parque de la estación. Los comienzos del ferrocarril y su referencia histórica. Funcionamiento de la locomotora. Locomotora Nº 81, gemela de la última a vapor que circulara en el país, zorras, triciclos de vía, vagón comedor y otros elementos. Más información:www.estaciongualeguaychu.blogspot.com

• Museo Agrícola Regional. (Urquiza al Oeste y Ruta 14) | Sábado y domingo, de 9 a 12 hs.
Sociedad Rural Gualeguaychú. Rescate y protección de nuestra herencia cultural. Máquinas y herramientas agrícolas, elementos de la vida cotidiana y medios de trasporte. Piezas de herrería y carpintería. La colección refleja el trabajo del hombre de campo y el surgimiento de la Argentina Agroexportadora 1880-1930. 
• Instituto Magnasco. (Camila Nievas 78) | Visitas Guiadas: Jueves y viernes, de 18 a 20 hs.
Complejo cultural: Museo, pinacoteca, hemeroteca, monetario y medallero. Primera Biblioteca del País fundada por mujeres. Galería de Arte, Sala de Personajes y hechos de Gualeguaychú que hicieron historia, Sala Histórico-Militar, Sala Histórico-Religiosa, Sala de Grabados y Libros Antiguos, Sala Histórico-Musical y Sala de Época.
• Museo Arqueológico Manuel Almeida. (25 de Mayo 533) | Miécoles a viernes, 9:30 a 12 y 16 a 18 hs. Sábados y domingos, 18 a 20 hs.
Quinientas piezas expuestas de las culturas Chaná y Guaraní. Exhibición de material de cerámica, material lítico (piedra) y material en hueso. Por horarios especiales consultar a los teléfonos (03446) 15572923 o 15642392. Excursiones en lancha a sitios arqueológicos con interpretación de la flora y la fauna lugareña y el hábitat aborigen.

lunes, agosto 27

Heráldica local en lista de espera
Los escudos de Madrid, Brunete, Chinchón, Somosierra y San Agustín de Guadalix carecen todavía de la validación oficial del Gobierno regional



De los 179 municipios de la región, la inmensa mayoría posee hoy escudo propio. Muchos cuentan también con bandera. Los lugareños ven representadas en ellos y en los estandartes que los estampan señas de su identidad y su pasado. Unos y otros incluyen una serie de elementos significantes, teñidos generalmente en cinco colores, gules (rojo), azur (azul), sable (negro) sinople (verde) y púrpura, así como representaciones de objetos, animales y lemas cuya combinación produce un significado que distingue e identifica a quienes de ellos se reclaman. Hay además aditamentos ornamentales como cintas, lambrequines u orlas. Contrariamente a lo que suele creerse, cada español, y por extensión cada madrileño, tiene el privilegio de elegir las armas de su propio escudo independientemente de su origen y de su posición social. “De tal distinción carecen otros nacionales europeos”, señala Fernando del Arco, heraldista y durante décadas presidente de la Sección de Heráldica y Genealogía del Ateneo de Madrid. Es autor del libro Labras heráldicas madrileñas.


Montes, zapatos y aviones
El escudo de Becerril de la Sierra muestra tres montes blancos sobre fondo azul de su cercana serranía; hasta 12 tortugas figuran en el de Galapagar y doce colmenas blasonan el de Colmenar Viejo, mientras un castillo incendiado signa el blasón de Velilla de san Antonio; en el escudo de Carabaña, famosa por sus aguas medicinales, hay una gran fuente; y en el blasón de Chapinería un bota lo singulariza, en recuerdo de los zapateros de chapines que allí faenaban. Uno de los blasones más pintorescos es el de Getafe que pese a su origen altomedieval luce, hoy innovado, una decena de aviones de plata.

Elaborar el repertorio heráldico de Madrid no fue tarea sencilla. Menos de la mitad de los municipios de la región, concretamente 74, ya lo tenían desde tiempo inmemorial. Pero el resto, hasta 179, tuvo que dotarse de uno nuevo así como de una bandera propia a partir de 1985, ya que la antigua provincia de Madrid pasó a ser Comunidad Autónoma uniprovincial. Pero, aún hoy, los Ayuntamientos de Madrid, Brunete, Chinchón, Somosierra y San Agustín de Guadalix “no han tramitado o no han obtenido aún la preceptiva autorización de sus escudos por parte del Gobierno regional”, según fuentes de la Comunidad de Madrid. Por su parte, fuentes municipales madrileñas subrayan que el escudo de la ciudad tiene un pasado centenario y que como tal ha sido registrado en la oficina registral de Patentes y Marcas en el año 2009, hecho que consideran acreditación suficiente.
Unificar criterios

Las normas estatales y autonómicas al respecto, emitidas entre 1984 y 1987, trataron de unificar criterios modificando una legislación estatal anterior que databa de 1952. “Las nuevas normas exigían a los Plenos municipales un expediente y un proyecto sobre escudos y banderas, encomendados a un heraldista, de tal manera que aunaran historicidad municipal, valores reconocidos, distinciones características de cada villa y preferencias de los lugareños”, explica el heraldista Fernando del Arco, que informó entonces algunos emblemas. La aprobación de tales insignias correspondía a la Comunidad Autónoma, según sendos Reales Decretos de marzo y julio de 1984 y 1987, respectivamente.

En muchos de los flamantes escudos abundan hoy las olas de plata y azul que caracterizaban a villas ribereñas de los ríos que riegan la región. En muchos otros escudos figura un acueducto, vestigio de la pertenencia medieval a Segovia de numerosos municipios madrileños, casi todos los del centro-noroeste y algunos del centro-sur. Otro de los elementos heráldicos más repetidos en la escudería blasonada madrileña es el lema de las familias latifundistas de los Mendoza, duques de Medinaceli y del Infantado, emparentados con los de Lerma y Osuna: Ave María gratia plena. El caso de Rivas Vaciamadrid es hoy singular, ya que, si bien posee un símbolo de identidad corporativa, con una estrella de plata, por desavenencias entre el Pleno municipal y la Academia de la Historia, que brinda su dictamen, ha carecido durante años de escudo y de bandera homologados por el Gobierno regional, según explica Jacinto Martín de Hijas, que fue funcionario municipal allí desde 1979 hasta su reciente jubilación.
Siete estrellas sobre fondo rojo

El despliegue de escudos municipales abarca hoy un polícromo abanico. Al ser el carmesí el color por excelencia de las dos Castillas, a caballo de las cuales Madrid cabalga, fue el pabellón rojo sobre el que se estamparon las siete estrellas y las dos torres castellanas de plata que configuran hoy el escudo y la bandera regionales. Hubo parlamentarios del PP que acusaron entonces a los diseñadores del estandarte madrileño de reproducir la bandera del vietcong comunista vietnamita, como se recordaba con sorna en el entorno del socialista Joaquín Leguina, primer presidente del Gobierno regional. Sus adversarios parecían desconocer que las siete estrellas figuraban en el propio escudo de Madrid desde la Edad Media. Por cierto, cuentan las crónicas que en plena batalla de Las Navas de Tolosa (Jaén), en 1212, el estandarte de una mesnada de guerreros madrileños, con su osa erguida sobre el madroño, fue confundido con el pendón del Señorío de Vizcaya, que mostraba un gran lobo.

Madrid presenta la particularidad de rematar su tradicional escudo municipal con una corona real abierta –la mayoría de los regionales lo hacen con una corona cerrada-, que algunos heraldistas consideran signo imperial por haber sido la cortesana villa capital de un imperio.
Vestigios medievales

Aunque el auge capitalino no sobrevino hasta el siglo XVI bajo Felipe II, que asentó establemente la Corte, Madrid conserva algunas labras armeras de origen bajomedieval: las más vetustas se encuentran en la plaza de la Villa, sobre el dintel de la que es hoy sede de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Se trata de la casa contigua a la Torre de los Lujanes, un linaje familiar de los más veteranos de la ciudad -coinciden los genealogistas- junto con los de Luzón, Zapata, Barrionuevo, Gato y Ramírez. Son dos escudetes bajomedievales, fechados en torno a 1470, muy semejantes a otros que tachonan la fachada de la iglesia de los Jerónimos, construida en 1506, y a otros más que ornamenta la tardo-gótica capilla del Obispo, en la plaza de la Paja. No obstante, el escudo más veterano de la ciudad por el motivo de su hechura, es el blasón del Papa Inocencio VI, con las tres coronas de su tiara, que se encuentra a la espalda de la iglesia de san Ginés de la calle del Arenal. Fue allí instalado tras una bula emitida en 1358 por aquel Pontífice para privilegiar con indulgencias a quienes ayudaran a la reconstrucción del templo madrileño, saqueado poco antes por infieles.

En la Ciudad Universitaria de la Complutense se encuentra la pétrea puerta del antiguo Hospital de La Latina, que contiene cuatro escudos medievales de 1499, y que se atribuye a un alarife morisco de nombre Hassán. Fue trasladada piedra a piedra desde la calle de Concepción Jerónima, su primitivo enclave. Uno de los más bellos escudos heráldicos de Madrid se atribuye a un diseño del artista italiano Juan Lorenzo Bernini, el hombre que magnificó y universalizó Roma. El gran blasón, de fines del siglo XVII, destella en la iglesia de las Calatravas de la calle de Alcalá.

La fachada heráldicamente más ornamentada pertenece al Antiguo Hospicio de San Fernando, en la calle de Fuencarral, 78, que muestra junto a los dinteles de sus ventanas hasta 14 blasones de distintos reinos hispanos. Fueron labrados entre 170 y 1726 por orden del arquitecto Pedro de Ribera, autor de la fachada churrigueresca del hoy Museo de Historia y hasta hace poco Archivo Municipal.

Entre las labras armeras de mayores dimensiones de Madrid, aparte de las que coronan el Palacio Real, figura la que blasona el edificio que fuera Cárcel de Corte, hoy Ministerio de Asuntos Exteriores, en la plaza de las Provincias, Junto a la Plaza Mayor. Otra de muy gran tamaño remata el palacio de Murga o de Linares, sede de la Casa de América, en la plaza de Cibeles. Sin duda el blasón pétreo de más tamaño en toda la región es el que tachona el frontispicio del palacio arzobispal de Alcalá de Henares, de unos tres metros de diámetro, que perteneció al cardenal e infante de España Luis de Borbón. Data del siglo XVIII.
Un museo blasonado

El Museo Nacional de Artes Decorativas, según informa su jefa de Documentación, Ana Cabrera, “atesora un ajuar de hasta 700 emblemas heráldicos, inventariados por la estudiosa portuguesa Sofía Gomes da Costa, en unos 500 objetos ornamentales”. Decoran crista, metales, cerámica -los famosos botanes de Farmacia-, cuero, muebles y vajillas“, como muestra la primorosa sopera de Felipe V, esmaltada con el escudo de la Casa de Borbón. Deslumbra el llamado paño de Estado, un tapiz funerario arzobispal del siglo XVII bordado en oro y pedrería, de más de tres metros de longitud”, señala la responsable documentalista.

San Lorenzo de El Escorial, Aranjuez, Torrelaguna y Navalcarnero son quizá las localidades madrileñas con mayor número de blasones –no cabe olvidar ni el Palacio Real de Madrid ni los Sitios Reales de las dos primeras localidades, verdaderos viveros heráldicos- pero muchos otros municipios timbran con heráldica propia sus mejores casas solariegas y sus edificios consistoriales donde, cada mañana, las banderas locales flamean al viento desde lo alto de sus balcones exhibiendo sus signos distintivos.
Los vecinos de Cuevas Labradas descubren el origen de sus apellidos.



Bucear en los árboles genealógicos de todo un pueblo es una ardua labor para la que se necesita mucho tiempo y una intensa labor en los archivos históricos. José Antonio Dobón Argente lo ha hecho y ha rescatado la evolución de los apellidos de Cuevas Labradas, la localidad natal de su madre en el libro Raíces en Cuevas que se presentó en esta localidad el pasado sábado.

La afición por la genealogía le llegó a José Antonio Dobón de la mano de su tío Onofre Argente y este ya es quinta publicación, las cuatro anteriores se centran en los apellidos y otros aspectos históricos de su pueblo, Villalba Baja. Pero ahora, tras cuatro años de investigación ha querido recoger la genealogía del pueblo de su madre.

El estudio recopila la evolución de los apellidos desde finales del siglo XVI hasta la actualidad. Para ello ha trabajado con diferente documentación entre la que destaca los protocolos notariales de dos notarios que residieron en Villalba Baja entre los siglo XVII y XIX (Jaime Soriano y Joaquín Julián). Los libros parroquiales de Villalba Baja, Cuevas Labradas y Peralejos, el Registro Civil de Teruel y el Archivo Provincial también han proporcionado fondos para la investigación.

“Villalba y Cuevas están a cuatro kilómetros de distancia y por eso las familias están muy mezcladas así que la información se entrecruzan”, explicó Dobón.

En el estudio hay 18 apellidos más importantes que reúnen una mayor información y entre ellos puede decirse que Pérez, Alonso y Fabre son algunos de los más antiguos. Precisamente, este es uno de los apellidos curiosos por su posible origen francés y en este libro se ha podido datar documentalmente desde 1600, aunque su autor no descarta que pudiera ser anterior a esa fecha.

Junto a los árboles genealógicos de las familias de esta localidad se recogen algunas fotos antiguas y detalles sobre desamortización de tierras y costumbres populares de la zona.

Raíces en Cuevas ha sido editado por el propio Juan Antonio Dobón, quien ha contado con ayuda de la Comarca Comunidad de Teruel y Caja Rural.
http://www.diariodeteruel.es

jueves, agosto 23

Concurso fotográfico Ciudad ciudades

"La ciudad es el objeto fotográfico por excelencia. Pero es un objeto que espera, que sabe hacer de fondo, que parece esfumarse para que la forma humana o el movimiento de un objeto parezcan ser el motivo central. Pero sabe que todo lo rodea, que a todo puede inscribir en su capacidad de quedar en segundo plano. Pero nunca está realmente por detrás o circunscribiendo las cosas. Cuando parece desvanecerse frente a otro motivo de atracción, es la ciudad que está ahí. Y cuando es tomada en su plenitud marmórea y geométrica –como en las fotos de Horacio Coppola– se convierte en múltiples ciudades, desdoblada en todas las vidas que tuvo antes de ser tomada por el fotógrafo en su casi inmovilidad metafísica. Este concurso intenta sugerir o recordar algunas de las múltiples posibilidades que ofrece la ciudad como forma de vida del mismo arte fotográfico." Horacio González


La recepción de los originales se iniciará el miércoles 1 de agosto y cerrará indefectiblemente el viernes 31 de agosto de 2012. Las obras concursantes se entregarán personalmente en la oficina de Despacho de la BN, de lunes a viernes de 10 a 13 hs. y de 15 a 18 hs., o por vía postal en: Biblioteca Nacional - Agüero 2502 -C1425EIB - Buenos Aires. Se hará constar en el sobre Premio de Fotografía Ciudad ciudades. En los envíos postales se tomará como referencia la fecha del matasellos que no podrá superar a la del cierre estipulado.



Aclaraciones

Acerca de qué consideramos inéditas en este caso:
1.- En este caso se considerarán como inéditas aquellas fotos que no hayan sido presentadas públicamente, esto es que no hayan participado en exposiciones, que no hayan sido publicadas en medios periodísticos o de difusión - diarios- revistas- TV, Web (galerías o medios web) o en libros.
Las fotos subidas a Facebook o al blog personal para este fin se consideran inéditas, no se considerarán como presentadas públicamante.
Acerca de la cantidad total de fotos a presentar, dudas sobre dípticos o trípticos:

2.- El número de fotos requerido para el concurso es de 3 fotos o tres imágenes. Pueden presentarse en forma de imágenes individuales, o combinando una individual y un díptico o simplemente como tríptico, pero en cualquier caso no podrán superar el total de tres imágenes.

Para descargar la ficha de Inscripcion y ver las Bases:
http://www.bn.gov.ar/convocatorias-y-concursos


miércoles, agosto 22

Biblioteca Nacional, historia de su edificio

34 años de historia a 20 años de su inauguración

Planos, avances de obra y fotografías, la exposición enseña las seis principales propuestas que se presentaron y el proceso de construcción del edificio hasta su inauguración en 1992.

Agosto - Septiembre

Sala Leopoldo Lugones (PB) |3er. piso | Hall de Hemeroteca




Al cumplirse 20 años de la inauguración de la actual sede de la Biblioteca Nacional, el Archivo del Patrimonio Histórico Constructivo presenta esta muestra que intenta ser un recorrido por los 34 años que demandó la construcción de este emblemático edificio. Período que comprende desde 1958 con la preparación del llamado a concurso hasta 1992 con la habilitación parcial.

Este recorrido –que incluye fotografías, planos y documentación– se inicia con la exhibición del Decreto (PEN) N° 5512/1958, que asigna los fondos para la construcción y constituye una comisión honoraria formada por Jorges Luis Borges (entonces director de la Biblioteca Nacional en su sede de México 564) y eminentes bibliotecarios para que, entre otras cosas, redacten el programa de necesidades del nuevo edificio.

A continuación puede verse documentación relativa al llamado a concurso, exposición de vistas y planos del 1° al 6° premio. Y todo lo concerniente al desarrollo del proyecto ganador, presentado por Clorindo Testa, Francisco Bullrich y Alicia Cazzaniga: contratos, planos, inicio y desarrollo de obras, hasta llegar al acta de recepción parcial por parte de la Dirección General de Arquitectura Escolar (DIGAE) y entrega de la obra para su uso al entonces director de la Biblioteca Nacional, Enrique Pavón Pereyra, el 10 de abril de 1992.

A través de esta exposición se puede ver reflejado el paso de la historia del país durante los 34 años aludidos anteriormente: gobiernos militares, recuperación de la democracia, cambios monetarios y tecnológicos. Este último ítem derivó en una refuncionalización completa del edificio a cargo de profesionales locales y de la UNESCO.

Esta exposición intenta rendir homenaje a todos los que dedicaron lo mejor de sí y sintieron orgullo de ser parte de la construcción de este edificio de estilo brutalista, hito de la arquitectura moderna latinoamericana.

Por ello, la muestra también fue pensada para profesores y estudiantes de arquitectura y de otras ramas de la construcción, tanto del país como del exterior, que en número de más de 1000 por año nos visitan con entusiasmo analizando e indagando sobre aspectos técnicos e históricos de este particular edificio.



La exposición inauguro el 2 de agosto en el Hall del 3er. piso, y se podrá visitar hasta el 27 de septiembre de lunes a viernes de 9 a 21 hs y sábados y domingos de 12 a 19 hs.

martes, agosto 21

Numerosas propuestas por los 346 años de la ciudad


Se llevaron a cabo distintas actividades en el marco del aniversario. Las mismas comenzaron el 13 de agosto, con el izamiento del Pabellón Nacional en la Plaza San Martín, el tradicional Tedeum y el homenaje al Indio Kilme y a la Pachamama
noticias

  Durante la jornada del 14 de agosto se realizaro el tradicional desayuno, homenaje al Indio Kilme, la ofrenda a la Pachamama y el solemne tedeum. Además, durante toda la semana huvo diversas actividades culturales.  El Municipio de Quilmes informó el cronograma de actividades por el 346° Aniversario de la Ciudad de Quilmes. Las mismas se realizaron en la Plaza San Martín ubicada en Rivadavia esquina Mitre de Quilmes Centro.

Semana tradicionalista
  La Secretaria de Cultura y Educación del Municipio de Quilmes invita a participar de las actividades por el 346º Aniversario de nuestra ciudad que se realizaron del 13 al 17 de agosto en Casa de la Cultura, Rivadavia y Sarmiento, Quilmes.  Como todos los años la Casa de la Cultura recibirá en sus salas la Exposición Tradicionalista, con el aporte de todos los Centros Tradicionalistas de nuestra ciudad, en la que se incluyeron recados, aperos, ponchos, carruajes, artículos típicos e históricos.  

La inauguración se realizo el lunes 13 a las 20 horas con la presentación del Ballet Municipal de Folklore, Martín Paz, Los Hermanos, espectáculo a cargo de Julio Urruty, Julio Lacarra y Angel Uriona.  El cierre de las actividades se realizo el domingo 19 desde las 10 en el Fortín Quilmes, con jineteada y actividades tradicionalistas.  A las 20 el Ballet Municipal de Folklore Martín Paz realizará el espectáculo Los Hermanos,a cargo de Julio Urruty, Julio Lacarra y Ángel Uriona. 
Asimismo, se realizo tambien la presentación del libro Los Federales de Rosas en Quilmes. Los años dificiles 1838-1841, de Alfredo Mussio y Hector Bandera.  El jueves a las 20, el se presento el Conjunto de Danzas Cruz del Sur con un recitado Criollo por don Nicolás Tito Stella, Lito Brizuela y Carlos Linares. 
  El Municipio de Quilmes, a través de la Secretaría de Cultura y Educación, desarrolló la 2º Bienal Nacional de Dibujo Quilmes 2012 que se inaugurará el 24 de agosto en el Museo de Artes Visuales sito en Rivadavia y Pringles.  Del 24 de agosto al 24 de septiembre, en el Museo de Artes Visuales, se exhibirán los dibujos distinguidos, obras originales e inéditas en lápiz, carbonilla, tintas y demás procedimientos contemplados en los requerimientos de la Bienal.Documental
  La Secretaría de Cultura y Educación, a través de la Dirección de Museos, y la Secretaría de Desarrollo Local a través del CPAQ, tienen el agrado de invitar a la presentación del Documental "Enrico Lanza, un industrial de la cultura",  del realizador Eduardo Guarini, que se llevo a cabo el  martes 14 de agosto  en el Museo Histórico Fotográfico, 25 de Mayo 218, Quilmes.  El documental, que se estreno en   el marco del 346º Aniversario de la ciudad de Quilmes y el 26º aniversario del Museo, relata la historia de un hombre que dio todo por sus dos grandes pasiones: la fotografía y la ciudad de Quilmes.   El realizador expresó que "a Don  Enrico Carlo Lanza se le debe agradecer y reconocer la existencia del Museo Fotográfico de Quilmes, segundo museo fotográfico público de Sudamérica, concretado en 1986 y también que dos años más tarde por idea e iniciativa propia cree el único  Monumento al Fotógrafo Universal que hoy se encuentra en las instalaciones del mismo museo. Este quilmeño al frente de su fábrica dedicada a la producción de ampliadoras y accesorios para la fotografía-Industrias Lanza- gestionó durante años el sueño de que Quilmes sea declarada como Capital Provincial de la Fotografía. Fundador y director (ad-honorem) del Museo Municipal Histórico Fotográfico de Quilmes, Miembro fundador de la Cámara de la Industria Fotográfica Argentina, del Centro de Investigaciones de la Fotografía Antigua en la Argentina (CIFAA), de la Unión de Industriales de Quilmes (UIQ), y del Quilmes Moto Club".

 

lunes, agosto 20

Dos siglos de edificación en la Argentina




El patrimonio arquitectónico del país ahora está a salvo en formato libro. Un compendio de las construcciones más importantes de la historia.

Dos siglos de edificación en la Argentina
Museo del Pasado Cuyano y Junta de Estudios Históricos de Mendoza, antigua casa del gobernador Francisco Civit.

lunes, 20 de agosto de 2012

Hay casas que hablan. Podemos pasar por ahí mil veces y creer oírlas. Más ahora, que esos sitios con memoria (los edificios, iglesias, mansiones y humildes posadas que constituyen el paisaje histórico del país) hablan a través de las fotos de un libro que se obstina -justamente- en el rescate.

Para saber qué nos dicen debemos entrar en las páginas de “Patrimonio Histórico Argentino (1810-2010)”, un libro que nos invita a recorrer, palmo a palmo, el trazado arquitectónico de nuestra identidad cultural. Así, entre los salones de casonas de personajes ilustres, acaso convertidas en museos, entre las fachadas de antiguos palacios que hoy son hoteles lujosos, vamos ‘leyendo’ un pasado interesantísimo que siempre hemos tenido frente a los ojos.

Mendoza

Un semblanteo. En eso estamos, preguntándonos cuánto hay del patrimonio mendocino. Hasta que hallamos en el primer tomo de “Patrimonio...” la Antigua Hacienda de los Potreros y Bodegas Panquehua y el Museo Bóvedas de Uspallata.

La primera: “Se trata de la bodega mendocina más antigua, que aún conserva edificaciones previas al terremoto de 1861, aunque la mayoría de ellas corresponden a ampliaciones posteriores (...) De la hacienda se preservó el molino, mientras que la bodega original (1856) es de adobones y tapia”.

El segundo: “Atribuidas a los jesuitas y a mano de obra huarpe, las Antiguas Bóvedas de Uspallata datan del siglo XVIII. Construidas en adobe con sistema espiral de origen mozárabe, fueron reconstruidas en hormigón en 1950. El conjunto fue escenario de la Campaña de Los Andes, pues sirvieron de alojamiento, almacenes y oficinas del Ejército Libertador (de allí que se las conozca como Bóvedas de San Martín)”.

Construcciones de papel

Diseñado con motivo del Bicentenario y encarado a través de la Dirección Nacional de Patrimonio y Museos, el Programa aborda el desarrollo del tema en los últimos doscientos años mediante la edición de cuatro tomos ilustrados.

Los mismos cubren los períodos 1810-1880, 1880-1920, 1920-1960 y 1960-2010. A la fecha ha sido publicado el Tomo I, mientras que el Tomo II está en pleno proceso de producción gráfica.
La dirección académica del proyecto corresponde a los profesores y arquitectos Alberto Petrina y Ramón Gutiérrez -titulares de la Dirección Nacional de Patrimonio y Museos y del Cedodal, respectivamente-, en tanto el Arquitecto Sergio López Martínez es responsable de la Coordinación General del Programa en su conjunto. El trabajo cuenta además con la activa participación del Archivo General de la Nación; de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos y de las áreas provinciales y municipales de Patrimonio, organismos a los que se suma el auspicio del Fondo Nacional de las Artes.

¿Qué abarca? Pues todo el territorio nacional, considerado en sus diversas regiones histórico-culturales -Áreas Pampeana, Centro, Cuyo, NOA, NEA y Patagonia- y, dado el alcance jurisdiccional de los organismos participantes y la expresa intención federal del proyecto, se ha asegurado la participación orgánica de reconocidos especialistas de todo el país. Se trata de un desarrollo documentado de la evolución de nuestro Patrimonio Arquitectónico, y tiene como objetivo mostrar las diferentes visiones que a través del tiempo tuvo la sociedad argentina para encarar las respuestas a sus demandas sociales y culturales, teniendo particularmente en cuenta la necesidad de una lectura integral, capaz de testimoniar lo sucedido en el país como conjunto.

Primero

En el caso del primer tomo (1810-1880), que aborda los difíciles años de las guerras de Independencia y civiles, así como el período rosista y el sistema demo-liberal posterior a Caseros, se incluyen dos breves artículos introductorios que repasan la producción urbano-arquitectónica prehispánica y colonial, lo que permite la imprescindible incorporación de la etapa anterior al nacimiento de la Argentina como Nación.

Los que vienen

El segundo tomo (1880-1920) refiere a los movimientos arquitectónicos que se generan tras la consolidación de la Nación y la capitalidad de Buenos Aires, así como a las grandes innovaciones tipológicas y tecnológicas que se derivan de la inserción del país en el mercado mundial. La multiplicidad de influencias manifestada por la arquitectura del Liberalismo es analizada desde diversos puntos de enfoque, exponiendo las contradicciones evidenciadas durante el período.

El tercer tomo (1920-1960) explicitará las búsquedas de la vertiente americanista y la paulatina incorporación del ideario proveniente del Movimiento Moderno. Desde las manifestaciones eclécticas hasta la "Arquitectura Internacional", podrán ser observadas en un contexto de fuerte urbanización y en tiempos en que el Estado asume un papel protagónico en la construcción del país, con matices contrapuestos que abarcan desde la administración radical y la subsiguiente restauración conservadora a los dos primeros gobiernos peronistas.

Finalmente, el cuarto tomo (1960-2010) testimonia los procesos desencadenantes de la última fase del Movimiento Moderno y las sucesivas propuestas de la Posmodernidad. Esta aproximación crítica a nuestra circunstancia urbano-arquitectónica está inscripta en la sucesión de gobiernos civiles débiles y dictaduras militares que se suceden con posterioridad a 1955, incluyendo el actual período de recuperación democrática iniciado en 1983.

Atentos: el Tomo I de la serie puede adquirirse exclusivamente en el Museo Casa de Fader, a cuya Asociación de Amigos la Secretaría de Cultura de la Nación donó ejemplares para ser destinados a total beneficio de la institución.
Mariana Guzzante- mguzzante@losandes.com.ar