lunes, agosto 17

Jose de San Martin, 2° parte


FALACIAS Y CERTIDUMBRES
EN LA IDENTIDAD PARENTAL DE SAN MARTÍN
Declaración de la Academia Sanmartiniana
órgano del Instituto Nacional Sanmartiniano

SEGUNDA PARTE: Las fuentes de la época
Elementos historiográficos

Los elementos historiográficos, con cuyo análisis comienza esta declaración, tienen peso histórico disímil, que de acuerdo a su valor decreciente se pueden presentar en el siguiente orden jerárquico, y así serán tratados:

A. Aspectos históricos documentales

B. Aspectos históricos testimoniales de primera mano

C. Aspectos históricos testimoniales que no pueden ser considerados de primera mano

D. Tradición oral

E. Fuente oral

ASPECTOS HISTÓRICOS DOCUMENTALES

3. Existen fuertes pruebas documentales históricas que demuestran que los padres del General José Francisco de San Martín y Matorras son Gregoria Matorras y el Capitán Juan de San Martín:

3.1. Certificado de casamiento por poder del Ayudante Mayor Juan de San Martín y Gregoria Matorras. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 6, pág. 17)

3.2. Nota del Ayudante Mayor Juan de San Martín solicitando una copia del certificado de bautismo de su hija María Elena. Calera de Vacas, 1772. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 8, págs. 20-21)

3.3. Certificado de la proclama matrimonial del Capitán Juan de San Martín con Gregoria Matorras asentada el 29 de septiembre de 1770 en el Palacio Episcopal de Buenos Aires. Málaga, 23 de julio de 1793. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 24, pág. 70-71)

3.4. Certificado del acta de bautismo de María Elena de San Martín llevado a cabo el 18 de agosto de 1771. Calera de Vacas, 19 de agosto de 1772. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 31, pág. 93-94)

3.5. Acta de bautismo de Manuel Tadeo de San Martín. Calera de Vacas, 9 de noviembre de 1772. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 32, págs. 97-98)

3.6. Nota del Capitán Manuel Tadeo de San Martín a Carlos IV solicitando se le translade junto a su hermano en el Ejército de Cataluña. Sevilla, 18 de agosto de 1809. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 34, pág. 127). Como se refiere en 1.14., el hermano que estaba en el Ejército de Cataluña era José Francisco.

3.7. Acta de bautismo de Juan Fermín de San Martín. Calera de las Vacas, 6 de febrero de 1774. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 42, pág. 145)

3.8. Declaraciones sobre la limpieza de sangre de Justo Rufino de San Martín, prestadas por los testigos Manuel Lorete, Manuel López y León González, ante el Alcalde Mayor Tomás Julián Arroyo, y auto de éste aprobándolas. Paredes de Nava, 17 de febrero de 1794. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 47-B, págs. 163-169). En éste documento dice: “D.n Justo Rufino de S.n Martín, natural del pueblo de Yapeyú obispado de Buenos Ayres en la América ant V. como mejor proceda paresco y digo: q.e a mi derecho conviene se me reciva información de testigos como es cierto haver conocido en esta Villa a D.a Gregoria Matorras mi madre, natural de ella, egualm.te a D.n Domingo Matorras, su padre y mi abuelo, vecino q.e fue de esta misma Villa en la q.e se les tuvo …”

3.9. Oficio del Duque de Alcudía a Lorenzo Fernández de Gatica enviándole información de limpieza de sangre e hidalguía de familia de Justo Rufino de San Martín. Aranjuez, 19 de marzo de 1794. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 47-C, págs. 167-169)

3.10. La mencionada documentación de limpieza de sangre de Justo Rufino de San Martín, debió realizarse porque las partidas originales se quemaron en Yapeyú, durante el saqueo e incendio por parte de los mamelucos en 1817, de cuyo acto da cuenta su ejecutor, el General Chagas, marqués de Alegrete, en su parte de guerra en el marco de la invasión portuguesa a las antiguas Misiones.

3.11. Solicitud de ingreso al Regimiento de Murcia presentada por José de San Martín. Málaga, 1 de julio de 1789. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 65, págs. 317-320). En él dice: “D.n Josef Fran.co de S.n Martín hijo de D.n Juan Capitán Agregado al Estado Maior de esta Plaza con el devido respeto dice q.e á exemplo de dicho su padre y hermanos cadetes q.e tiene en el Regimiento de Soria….”.

3.12. Foja de Servicios del Capitán Segundo José de San Martín hasta fines de diciembre de 1804. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 76, págs. 350-353). En ella dice: “El Capitán Segundo D.n José de San Martín y Matorras, su edad de 25 años, su pais Buenos Ayres en America, su calidad noble hijo de Cap.n…”.

3.13. Foja de Servicios del Ayudante Primero José de San Martín hasta fines de julio de 1808. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 81, págs. 362-364). En ella dice: “El Ayud.te primero D.n José de Sn Martín y Matorras, su edad de 27 años, su pais Buenos Ayres, en America, su calidad noble hijo de Capitan…”.

3.14. Nota del teniente Coronel José de San Martín a Fernando VII solicitando se le envíe nuevamente al Ejército de Cataluña por encontrarse mejorado de salud. Sevilla, 29 de mayo de 1809. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 84, págs. 372-373)

3.15. Acta de casamiento del Teniente Coronel José de San Martín con María de los Remedios de Escalada. Buenos Aires, 12 de septiembre de 1812. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 105, págs. 406-407). En ella dice: “…..a D.n José de San Martín Teniente Coronel y Comandante del Escuadron de Granaderos a Caballo, natural del pueblo de Yapeyú en Misiones; e hijo legítimo de D.n Juan de San Martín y de D.a Gregoria Matorras….”.

3.16. Certificado de defunción del General José de San Martín, expedido un día después de su muerte. Boulogne Sur Mer, 18 de agosto de 1850. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 110, págs. 415-418). En él dice: “….lesquels nous out déclaré que José de San Martín, Brigadier de la Confédération Argentine, Capitaine General de la République du Chili, Généralissime et Fondateur de la Liberté du Pérou, demeurant á Boulogne, né á Yapeyu, Province de Misions (Confédération Argentine), ágé de soixante douze ans cinq mois et vingt tríos tours, veuf de Remedios Escalada, fils du Colonel Juan de San Martin, Governeur de la susdite Province de Misions, et de Francisca de Matorras, tous deux décédés, est décédé …”

3.17. Certificado de haberse dado sepultura al General José de San Martín en la Iglesia de Nuestra Señora de Boulogne Sur Mer. Boulogne Sur Mer, 20 de agosto de 1850. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I. Documento Nro 111, págs. 419-422). En él dice: “… le corps de José de San Martín, Brigadier de la Confédération Argentine, Capitain General de la Republique du Chili, Généralissime et foundateur de la liberté du Pérou, né á Yapeyu, Province du Miscons (Confédération Argentine) le vingt cinq février mil sept cent soixante diz huit, fils du Colonel D.n Juan de San Martín, Gouverneur de la dite Province du Miscons, et de Marie Francisca de Matorras, veuf de D.a Remedios Escalada de la Quintina, décédée á Buenos Aires.”

3.18. Testamento de Gregoria Matorras, datado en Madrid el 10 de julio de 1803. (DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN. Editores Ministerio de Educación de la Nación, Instituto Nacional Sanmartiniano y Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1953. Tomo I., pág. 83). En él declara: “…me quedaron cinco hijos legítimos: Manuel Tadeo, Juan Fermín, Justo Rufino, José Francisco y María Elena de San Martín”.

3.19. La utilización del nombre y apellido materno “José Matorras” en 1828 para ocultar su identidad en ocasión de llegar en el paquebote Chichester a la bahía de Rio de Janerio con destino final en Buenos Aires. Ello según carta del señor Pontor,( encargado de los intereses diplomáticos de la Corte de Francia ante la de Río de Janeiro) al conde de la Ferronnay (En OTERO, J.P. Historia del Libertador don José de San Martín, To. 7, Buenos Aires, 1978, pág.124/125 y contenida en el Archivo de Negocios Extranjeros de Francia, Buenos Aires, num.3.)

4. No existe ninguna prueba documental histórica que permita sostener que el general San Martín es hijo de Rosa Guarú y de Diego de Alvear y Ponce de León, como pretenden los autores de la teoría de que el General José de San Martín es hijo biológico de éstos.
ASPECTOS HISTÓRICOS TESTIMONIALES DE PRIMERA MANO

5.Se consideran testimonios de primera mano aquéllos producidos por los protagonistas o por testigos directos de los acontecimientos.
Aspectos históricos testimoniales producidos por José de San Martín

6. Existen pruebas testimoniales históricas escritas de primera mano en las que el Libertador se refiere a sus hermanos Justo Rufino y Manuel, de quienes la documentación aportada en el punto 1. es probatoria respecto a que eran hijos de Gregoria Matorras y el Capitán Juan de San Martín.

6.1. “Vivo en una casita de campo a tres cuadras de la ciudad en compañía de un hermano mío (pues la niña está en el colegio)” (se refiere a Justo Rufino). Carta del General José de San Martín a Tomás Guido. Bruselas, 6 de enero de 1827. (GUIDO LAVALLE, R. El general Don Tomás Guido y El Paso de los Andes. Joaquín Sesé Editor. La Plata, 1917)

6.2. “Mi hermano (se refiere a Justo Rufino) y Mercedes me encargan muchos recuerdos para usted”. Carta del General José de San Martín al General Guillermo Miller. Bruselas, 27 de enero de 1827. (SAN MARTÍN. SU CORRESPONDENCIA (1823-1850). Editor Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, Tercera Edición, 1911).

6.3. “Mi hermano (se refiere a Justo Rufino) y Mercedes agradecen sus recuerdos”. Carta del General José de San Martín al General Guillermo Miller. Bruselas, 1 de mayo de 1828. (SAN MARTÍN. SU CORRESPONDENCIA (1823-1850). Editorial América, Madrid, 1919).

6.4. “Devuelva usted mis memorias a su señor hermano, y reciba las de Justo y Mercedes…” Carta del General José de San Martín al General Guillermo Miller. Bruselas, 2 de agosto de 1828. (SAN MARTÍN. SU CORRESPONDENCIA (1823-1850). Editorial América, Madrid, 1919).

6.5. “Mercedes me encarga mil cosas para usted, lo mismo que Justo…” Carta del General José de San Martín al General Guillermo Miller. Bruselas, 19 de agosto de 1828. (SAN MARTÍN. SU CORRESPONDENCIA (1823-1850). Editorial América, Madrid, 1919).

6.6. “Mi hermano (se refiere a Justo Rufino) se halla en París; Mercedes buena…” Carta del General José de San Martín al General Guillermo Miller. Bruselas, 10 de octubre de 1828. (SAN MARTÍN. SU CORRESPONDENCIA (1823-1850). Editorial América, Madrid, 1919).
Aspectos históricos testimoniales producidos por Diego de Alvear y Ponce de León

7. Don Diego de Alvear y Ponce de León, a quien los autores de la nueva teoría filiatoria del general José de San Martín atribuyen la paternidad de éste último, produjo un informe en el que relata pormenorizadamente todas las actividades realizadas por él durante las acciones de la comisión demarcadora de límites, actividad que lo llevó a pasar por Yapeyú y que detallamos más adelante, pero en éste momento corresponde señalar que la mencionada comisión, según atestigua Don Diego de puño y letra en su informe, inició sus actividades el 25 de diciembre de 1783, de lo que se desprende que él mismo es quien señala que no pudo haber en estado en Yapeyú en 1777, año en que fue engendrado José de San Martín.

8. José de San Martín nació en febrero de 1778, por lo tanto tuvo que haber sido engendrado antes de julio de 1777.

9. La fecha del nacimiento del General José de San Martín fue el 25 de febrero de 1778.

10. La comisión mixta demarcadora de límites fue creada como consecuencia de lo establecido en el artículo XV del Tratado Suscripto por España y Portugal en San Ildefonso el 1º de octubre de 1777. La misma tenía a su cargo el establecimiento de la línea divisoria entre los dominios de las coronas de España y Portugal en América, entendimiento propiciado por los Pactos de Familia que unían a ambos monarcas.

10.1. Si la comisión mixta demarcadora de límites fue creada en España el 1 de octubre de 1777 (aunque como veremos más adelante, ésta orden no se efectivizó sino mucho tiempo después), a lo que se debe agregar el tiempo burocrático para que llegue la orden al Rio de la Plata, más el tiempo para llegar físicamente a Yapeyú, es obvio que José de San Martín nunca pudo haber sido engendrado por Don Diego de Alvear antes de julio de 1777. Hecho de suma importancia que nunca debió ser soslayado por quienes postulan la hipótesis de que el Libertador es hijo de Don Diego de Alvear.

11. Luego de una trabajosa y encomiable labor que se extendió hasta 1804, don Diego de Alvear y Ponce de León entregó un detallado informe de sus observaciones durante su actividad en la comisión demarcadora de límites.

11.1. Existen varias copias manuscritas del informe. Una copia perteneció al General Agustín P. Justo, otra existe en la Biblioteca Nacional, otra en el British Museum en Londres, otra en el Archivo de la Academia Nacional de Historia de España, otra en el Archivo de la familia Alvear en Montilla, España (SARCONA, D. I. Argumentos y refutaciones sobre el origen de José de San Martín. Anales del Instituto Nacional Sanmartiniano 18: 137-158, 2005).

11.2. De las portadas del Diario de Viaje (que es la primera de las tres partes que constituyen el informe), en tres de sus versiones escritas de puño y letra por el propio Diego de Alvear y Ponce de León (la copia del British Museum, la que perteneciera a Agustín P. Justo y la existente en la Biblioteca Nacional) se advierte que fue sólo a partir de diciembre de 1783 que don Diego de Alvear y Ponce de León partía desde Buenos Aires para efectuar su comisión de demarcación de los ríos Paraná y Uruguay, de manera que fue a posteriori de esta fecha que éste pudo hallarse en las zonas aledañas a las misiones guaraníticas.

11.3. De hecho, el comisionado describe distintos aspectos de la expedición y las poblaciones y comarcas recorridas, en su diario, y señala la partida de la división a su cargo el 25 de diciembre de 1783.

12. A la luz del testimonio directo del protagonista, Don Diego de Alvear y Ponce de León, de que la expedición demarcadora de límites, que posteriormente lo haría pasar por Yapeyú, en el sentido que dicha expedición se inició el 25 de diciembre de 1783, se hace evidente que nunca pudo haber estado en Yapeyú a mediados de 1777.

13. No existe ninguna prueba histórico testimonial de primera mano que permita sostener que el general San Martín es hijo de Rosa Guarú y de Diego de Alvear y Ponce de León, como pretenden los peticionantes.

ASPECTOS HISTÓRICOS TESTIMONIALES QUE NO PUEDEN SER CONSIDERADOS DE PRIMERA MANO
Testimonio de María Joaquina de Alvear

14. El testimonio de Joaquina de Alvear se encuentra entre los que no pueden ser considerados de primera mano, pero ya lo hemos analizado extensamente en la Primera Parte de ésta Declaración.
Testimonio de Sabina de Alvear y Ward

15. Sabina de Alvear y Ward, hija del segundo matrimonio de Diego de Alvear y Ponce de León con la inglesa Luisa Ward, fue la depositaria de los documentos de su padre, y biógrafa del mismo. Sabina de Alvear y Ward, nada dice respecto de un hijo de su padre durante la expedición demarcadora de límites.

16. De la biografía que Sabina de Alvear y Ward escribe de su padre se desprenden dos conclusiones muy valiosas para este estudio:

16.1. La primera es respecto de dónde estuvo Don Diego de Alvear y Ponce de León entre noviembre de 1774 y el año 1781:

16.1.1. Diego de Alvear llegó a Montevideo el 10 de noviembre de 1774, “y habiéndose declarado la guerra con Portugal por aquél tiempo, tras largas desavenencias, con motivo de la posesión de las Colonias del Sacramento y Río Grande de San Pedro, se halló en las acciones y toma consecutiva de aquéllos dos puntos. Y luego hizo varios cruceros mandando “La Rosalía”, acompañado de la “Asunción” al mando del teniente de Navío Don Ramón de Novia, observando y burlando a la escuadra portuguesa de cinco navíos y dos fragatas, con gran destreza y suma habilidad; y por último, incorporada “La Rosalía” a la escuadra del Marqués de Casa Tilly, en la que debía ir la gran expedición de Don Pedro Ceballos, salió de Montevideo el 15 de enero de 1777, y tomada que fue la isla de Santa Catalina, regresó al puerto de salida el 16 de abril del siguiente año. En julio de 1777 obtuvo su ascenso a Teniente de Fragata, habiendo tenido el de Alférez de Navío en Enero de 1775. Siguióse a poco la guerra con los ingleses llamada “la de los cuatro años”, y en ella prestó también señalados servicios, observando y vigilando en un buque menor, y con grandes riesgos, los movimientos de las escuadras y buques enemigos por todas las costas y mares de Buenos Aires y el Brasil; recorriéndolos todos y entrando en los puertos de San Sebastián, Isla Grande y Río de Janeiro, según comisión muy reservada que recibió del Virrey de Buenos Aires, D. Juan José de Vértiz, á quien mereció dejar altamente satisfecho por haber contribuido mucho, con sus acertadas comunicaciones y diligentes avisos, á que se frustrara la expedición inglesa contra el Río de la Plata. Concluida esta campaña en 1781, regresó del Janeiro a Buenos Aires.” (DE ALVEAR Y WARD, Sabina. Historia de D. Diego de Alvear y Ponce de León. Brigadier de la Armada. Los servicios que prestara, los méritos que adquiriera y las obras que escribió. Imprenta de D. Luis Aguado. Madrid, 1891. Capítulo I, págs. 19-20)

16.1.2. Como se desprende de lo mencionado en el punto anterior, Don Diego de Alvear estuvo en campaña naval entre Montevideo y Río de Janeiro durante el período comprendido entre el 10 de noviembre de 1774 y 1781, lo que demuestra que es imposible que haya estado en Yapeyú en 1777.

16.1.3. En el mismo sentido, Pedro de Angelis señala: “…saliendo de Montevideo el 15 de enero de este año de 1777; e incorporado a la escuadra y tomada la dicha isla de Santa Catalina, regresó al mismo puerto en 16 de abril del mismo año 1777. Salió después para Río de Janeiro y recorrió las costas del Brasil mandando varios buques menores, …en la guerra de los cuatro años contra los ingleses…”, clara apreciación que confirma que no puedo haber comenzado su expedición a la mesopotamia en 1778, pues se encontraba en servicios de vigilancia en la costa de Brasil.

16.2. La segunda conclusión que se desprende de la biografía de Don Diego de Alvear y Ponce de León escrita por su hija Sabina de Alvear y Ward es respecto de las fechas en que actuó la Comisión de demarcación de límites entre los dominios de España y Portugal, en la América del Sud, en la que actuó Don Diego, pues es durante dicha Comisión que Don Diego pasó por Yapeyú, y de la que cabe hacer notar:

16.2.1. “Habiéndose firmado la paz con Portugal en 1777, y las dos cortes, de común acuerdo, decidieron arreglar de un modo estable la cuestión de límites.” (DE ALVEAR Y WARD, Sabina. Historia de D. Diego de Alvear y Ponce de León. Brigadier de la Armada. Los servicios que prestara, los méritos que adquiriera y las obras que escribió. Imprenta de D. Luis Aguado. Madrid, 1891. Capítulo II, pág 22).

16.2.2. “Ajustóse, pues, un tratado preliminar de límites en 1º de octubre de 1777…” (DE ALVEAR Y WARD, Sabina. Historia de D. Diego de Alvear y Ponce de León. Brigadier de la Armada. Los servicios que prestara, los méritos que adquiriera y las obras que escribió. Imprenta de D. Luis Aguado. Madrid, 1891. Capítulo II, pág 22).

16.2.3. “Tomadas las disposiciones necesarias, nombrando al efecto ambos gobiernos respectivamente tres divisiones o partidas (que se dividieron luego en cinco)…” (DE ALVEAR Y WARD, Sabina. Historia de D. Diego de Alvear y Ponce de León. Brigadier de la Armada. Los servicios que prestara, los méritos que adquiriera y las obras que escribió. Imprenta de D. Luis Aguado. Madrid, 1891. Capítulo II, pág 22).

16.2.4. “Para mandar una de ésas cinco divisiones fue nombrado por España D. Diego de Alvear a propuesta del Cuerpo General de la Armada, con el título de Comisario de la demarcación de límites en 30 de marzo de 1778…” (DE ALVEAR Y WARD, Sabina. Historia de D. Diego de Alvear y Ponce de León. Brigadier de la Armada. Los servicios que prestara, los méritos que adquiriera y las obras que escribió. Imprenta de D. Luis Aguado. Madrid, 1891. Capítulo II, pág 22).

16.2.5. “No hubo de surtir efecto este primer nombramiento por oposición qué a los marinos hizo el Virrey de Buenos Aires, Sr Vértiz, que propuso otras personas de su devoción, por lo que aquéllos fueron relevados por el Ministro de Indias, Str Gálvez; pero no accediendo el Rey … en su consecuencia, fueron presentados y nombrados definitivamente, en 1783.” (DE ALVEAR Y WARD, Sabina. Historia de D. Diego de Alvear y Ponce de León. Brigadier de la Armada. Los servicios que prestara, los méritos que adquiriera y las obras que escribió. Imprenta de D. Luis Aguado. Madrid, 1891. Capítulo II, págs 22-23).

16.2.6. “El 23 de diciembre de 1783 salió pues, de Buenos Aires D. Diego de Alvear a la cabeza de la 2º subdivisión ó partida, de que había sido nombrado Comisario …” (DE ALVEAR Y WARD, Sabina. Historia de D. Diego de Alvear y Ponce de León. Brigadier de la Armada. Los servicios que prestara, los méritos que adquiriera y las obras que escribió. Imprenta de D. Luis Aguado. Madrid, 1891. Capítulo II, pág 24).

16.2.7. Por otra parte existen otras referencias bibliográficas en el sentido de que entre 1777 y 1783, el teniente de navío don Diego de Alvear había sido comisionado a Río de Janeiro: “En este mismo año – 1777 – las cortes de Madrid y Lisboa celebraron un acuerdo para zanjar las dificultades en las cuestiones de límites en la América del Sud, firmado en San Ildefonso y mientras se aprestaba la importante expedición que tendría a su cargo las tareas necesarias, el teniente de navío Alvear fue comisionado para permanecer a la altura de Río de Janeiro, con su buque de vigilancia por las noticias que se tenían de que una escuadra inglesa se aprestaba para pasar al Río de la Plata. Arregladas las expediciones, la de Diego de Alvear (sic) que había sido designado comisario de la Partida Demarcadora, salió de Buenos Aires el 25 de diciembre de 1783…” (PICCIRILLI, R. Diccionario Histórico Argentino, Buenos Aires, T.I A-B, pág. 180)

16.2.8. Este relato pormenorizado de las actividades de D. Diego de Alvear en su actuación en la Comisión demarcadora de límites demuestra que recién fue nombrado efectivamente para cumplir la misión en 1783 y empezó a cumplirla a partir de diciembre de ése año, por lo que no puede haber estado en Yapeyú en 1777, todos datos que obvian quienes postulan la teoría de que D. Diego de Alvear sería el padre biológico de José de San Martín
La versión dentro del resto de la familia Alvear

17. El testimonio de María Joaquina de Alvear dentro de la familia Alvear, es único, pues:

17.1. No se encuentran datos anteriores a la supuesta referencia de María Joaquina de Alvear y Sáenz de Quintanilla en 1877.

17.2. De la inmensa cantidad de descendientes de los Alvear (más de quinientos), sólo alcanzan a media docena los citados como conocedores y portadores de ésa versión familiar (SARCONA, D. I. Argumentos y refutaciones sobre el origen de José de San Martín. Anales de la Academia Sanmartiniana 18: 137-158, 2005).. De entre ellos tampoco existe uniformidad respecto a quién habría sido la madre, y no hay ningún elemento dentro de la familia para citar un nombre. Es posible que el resto de la familia, conocedora del estado de la salud mental de quien produjo la versión, no se hiciera eco de la misma.

17.3. Dentro de la familia Alvear no se encuentra otra fuente que el presunto testimonio dado por Joaquina.

17.4. De haberse conocido en el seno de la familia Alvear, que San Martín no era hijo legítimo, esta noticia es probable que hubiera sido utilizada por Carlos María, enemigo acérrimo del Libertador, e hijo de Diego, como fuerte argumento para atacar la condición moral del Libertador.

17.5. Existía una profunda antipatía, públicamente conocida, entre San Martín y el general Carlos Alvear, y es significativo señalar que a las calumnias del último sobre el general don José de San Martín en el sentido de que era “ambicioso, tirano y ladrón”, nunca agregó las de haber sido bastardo y mestizo (RUIZ MORENO, I. La filiación de San Martín. Boletín del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas XXI (216): 34-38, 2000)

17.6. También es probable que la noticia podría haber sido sido “filtrada” hacia alguno de los demás enemigos políticos de San Martín, quienes, en conocimiento de ella, la habrían utilizado con los mismos propósitos.

TRADICIÓN ORAL

18. Existe una gran diferencia entre la utilización del estudio historiográfico documental y testimonial respecto del empleo de la tradición oral.

19. La tradición oral explora los conocimientos de la memoria colectiva de la sociedad, exclusivamente de carácter ancestral, correspondiente al tiempo inmemorial, y por lo tanto está referida a los aspectos culturales, tales como música, cantos, adivinanzas, proverbios, refranes, cuentos. villancicos, relatos, oraciones, fábulas, leyendas, creencias, etc. Está referida al ser colectivo, y es una buena vía de acceso para conocer el patrimonio cultural, tiene relación con los saberes populares, pero no es útil para explorar biografías puntuales.

20. Los casos biográficos son patrimonio de la historiografía documental, mientras que la tradición oral tiene su aplicación en la temática múltiple, amplia y heterogénea de las tradiciones de los pueblos, fundamentalmente de las sociedades ágrafas, en las que no puede hallarse documentación. Para el estudio de la historia de una persona puntual, un estudio biográfico, como lo es en nuestro caso el aspecto filiatorio del General José de San Martín, constituye una mala aplicación el empleo de la tradición oral.

21. La tradición oral no está referida a conocimientos contemporáneos, sino a elementos tradicionales que están insertos en el pasado lejano y son de índole cultural.

22. La tradición oral tiene el inconveniente que la “herramienta” para la obtención de datos es la entrevista, que normalmente realiza el historiador/entrevistador que sostiene una tesis determinada, y está buscando probarla, y por lo tanto tiene el peligro del sesgo. El historiador/entrevistador debería procurar influir lo menos posible a la hora de recoger los testimonios, pues si no se puede producir una alteración evidente de los mismos por la utilización de preconceptos, o hasta interpretaciones de los hechos que el entrevistador ha obtenido de su contacto con el entrevistado y no de la experiencia personal de éste último. Es lógico que cualquier entrevistado tenga tendencia a contar lo que cree que su entrevistador espera oír de él.

23. Dado que se ha esgrimido la tradición oral para el caso puntual, ésta deberá estar ajustada a una serie de requisitos para tener validez, ellos son:

23.1. Que sea para apoyar, sostener y/o reforzar elementos documentales (porque en el caso puntual que tratamos existe numerosa documentación, no es que sea necesario recurrir a la “tradición oral” porque se carezca de otras fuentes). La utilización de la tradición oral en historiografía sólo se acepta en los casos puntuales para reforzar hipótesis construidas sobre fuentes histórico documentales.

23.2. Debe respetar el principio de “universalidad”, que significa que debe ser confesada unánimemente por una generalidad de personas.

23.3. Debe también guardar el principio de ser “competente”, que significa que debe ser sustentada por testigos consistentes y probos.
FUENTE ORAL

24. La fuente oral es una fuente distinta de la documental, que puede ser utilizada para la reconstucción de la historia aunque no esté fijada en un escrito. En realidad este tipo de fuente no pertenece a la historiografía (de historiógrafo, y éste del griego Ιστοριογράφος, de Ιστορία, Historia y -γράφος, de la raíz de γράφειν, escribir: el que escribe, o describe, la Historia1 ) porque ésta es el registro escrito de la historia, lo que la humanidad ha fijado con la escritura de su propio pasado. Es una fuente o herramienta de discutida aplicación por parte de los historiadores y se considera que tiene poca fuerza probatoria.

25. Este tipo de testimonio, tiene más valor cuando es directo, de primera mano, cuando es el testigo presencial el que cuenta la vivencia de los hechos, pero pierde fuerza cuando es indirecto y ha pasado por mucha bocas antes de llegar a quien ofrece el testimonio, como ocurre para el caso de los testimonios ofrecidos por los autores de la teoría de que Rosa Guarú sería la madre del General San Martín

26. Al igual que la tradición oral la fuente oral tiene el inconveniente que la “herramienta” para la obtención de datos es la entrevista, que normalmente realiza el historiador/entrevistador que sostiene una tesis determinada, y está buscando probarla, y por lo tanto tiene el peligro del sesgo.

27. El argumento de que la madre de San Martín sería Rosa Guarú, está apoyado según mencionan los autores de ésa teoría sólo en una supuesta “tradición oral”, que en rigor debe ser considerada como “fuewnte oral”, que tiene las siguientes características que demuestran su endeblez:

27.1. Debió haber pasado por varias generaciones, lo que facilita la tergiversación.

27.2. Los presuntos testimonios fueron recogidos en forma directa por quien en base a ellos postula la hipótesis (Chumbita), lo que le quita aún más valor historico.

27.3. La utilización de la fuente oral como única fuente histórica tiene serias limitaciones cuando se pretende construir sobre ella una argumentación, ya que su eficacia en aquéllos casos no constatables en forma directa de boca de los protagonistas, depende de la trascripción.

27.4. Por otra parte, la utilización de la fuente oral en historia, sólo se acepta como un aporte secundario que puede contribuir a reforzar hipótesis construidas sobre fuentes histórico documentales. El uso de la fuente oral como sustento exclusivo de determinada hipótesis biográfica quita seriedad y rigor científico a la proposición.

27.5. La argumentación que esgrimen las personas que pretenden, bajo la única fuente del testimonio oral (CHUMBITA, H. El Secreto de Yapeyú. Ed. Emecé, Buenos Aires, 2001) es que la mencionada versión es sustentada por los dichos de:

27.5.1. Los tatarabuelos de María Elena Báez que relataron a sus hijos y nietos, y ellos a su vez transmitieron a los biznietos y a ella.

27.5.2. Pobladores antiguos de Yapeyú, y especialmente las mujeres más añosas, como Zoila Daniel, Elisa Coronel y Yuntita Ferreira, que “conocen la historia, aunque la cuentan con reservas, sólo si se les pregunta”.

27.5.3. El historiador uruguayo Washington Reyes Abadie, que dice que por la banda oriental del Uruguay los relatos orales preservaron también la memoria de la madre guaraní del Libertador.

27.5.4. Don Antonio Emilio Castelo, autor de una completa historia de su provincia y el lingüista guaraní Víctor Cejas, que confirmaron a Chumbita que la misma tradición subsistía en Corrientes.

27.6. Pero es necesario recalcar que también existe una tradición oral totalmente en contrario de la anterior, que afirma que Rosa Guarú sólo fue la niñera del General José de San Martín, de la que son portadores muchos yapeyuanos (NEUMANN de BARLET, M. Cuestionamiento filiatorio del General San Martín. 2º Congreso de Historia de Corrientes, Corrientes, 2002). La autora, historiadora e investigadora radicada en Yapeyú desde hace muchos años, cita a loa yapeyuanos que sostienen que Rosa Guarú sólo fue según la tradición oral, la niñera de José Francisco de San Martín:

27.6.1. Juan Barbagallo, residente en la ciudad desde 1930.

27.6.2. Carlos Da Costa, profesor de historia de Nivel EGB del Colegio Maipú.

27.6.3 José Martín Villalba, profesor de historia de Nivel Polimodal del Colegio Maipú.

27.6.4. José Ramón Lugo, de la Asociación Guias de Turismo de Yapeyú.

27.6.5. Jorge Da Silva, director del Museo de la Cultura Jesuítica de Yapeyú “Rvdo. Guillermo Furlong S.J.”

27.7 El presbítero Eduardo J. Maldonado recogió testimonios de vecinos y antiguos pobladores de Yapeyú en una investigación destinada a dar certeza del lugar exacto donde nació San Martín. Allí, en el año 1915, Maldonado tomó contacto con más de cuarenta ancianos entre aborígenes, castellanos y franceses que repoblaron ese pueblo en 1862: “quienes declaran haber conocido y tratado íntimamente (como que muchos son sus hijos) a considerable número de ancianos fallecidos cincuenta o más años atrás, que declaraban haber conocido personalmente al teniente gobernador don Juan de San Martín, a su esposa doña Gregoria Matorras y también al niño José de San Martín, en su propia casa…”. De entre los ancianos de donde tomaron directa fuente los pobladores, Maldonado cita a Pedro Marcos Chañahï o Chañahá y a Rosa Guarú. Los pobladores que conocieron a esta última – que habría tenido 11 o 12 años de edad cuando nació San Martín – afirman que siendo anciana declaraba sólo haber sido criada de la casa del teniente gobernador y niñera de José Francisco. (MALDONADO, E.J. La cuna del héroe, 1920)

Fuente:http://www.sanmartiniano.gov.ar/ins/filiacion.php

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