domingo, febrero 27

Centro de Historia Familiar Tandil, Argentina


El Centro de Historia Familiar Tandil, sede de Family Search, convoca a voluntarios para digitalizar documentos que hoy están microfilmados, como parte del Programa de Extracción de Nombres que contribuirá a que cualquier persona pueda consultar datos de sus antepasados, a través de documentos como certificados de nacimiento, bautismo y matrimonio, entre otros.
En Tandil, una veintena de voluntarios ya se sumó a la tarea, que se puede realizar desde cualquier computadora, y hoy a las 19, en la sede de avenida Avellaneda 1738, se realizará una reunión informativa para difundir los detalles.
“La organización que nuclea a todos los centros de historia familiar del mundo es Family Search, que es la más grande a nivel mundial en investigación de historia familiar, casi única en su tipo”, explicó Raúl Pedro Melerio, a cargo del Centro de Historia Familiar Tandil.
Esta institución ha desarrollado un programa para que cualquier persona pueda consultar a través de internet los documentos digitalizados con sólo un clic. En este momento se puede consultar el 1 por ciento de la información disponible, es decir, únicamente la que ha sido procesada.
Para lograr este objetivo, pusieron en marcha un programa que funciona en un servidor y que se llama de Extracción de Nombres, que en Tandil dirige Patricia Maggiori de Melerio.
“A los voluntarios se les envían paquetes de imágenes de documentación antigua, ellos tienen que extraer información y cargarla en una base de datos para que el día de mañana cualquier persona ponga en el buscador un nombre y que lleve a todos los documentos microfilmados en el mundo de esa persona”, explicó Raúl Melerio.


La jornada
Actualmente, trabajan unos 400 mil voluntarios que indexan datos en todo el mundo, “pero la Sociedad Genealógica tiene 3 mil millones de microfilms. Entonces, transformar todo esa información, digitalizarla y después trasbordar en un índice que sea fácil para que la gente pueda encontrar a su familia lleva mucho tiempo”, indicó Patricia Maggiori.
Para dar un dato, durante 2010 se lograron indexar 186 millones de registros de nombres. “Si bien es un número grande y hay cerca de 500 millones indexados sólo es un poco más del 1 por ciento de todo lo que hay que hacer”, explicó y agregó que toda la tarea se hace con voluntarios.
Por este motivo, invitan a los tandilenses que tengan de 12 años en adelante y que cuenten con una computadora e internet, que les interese la genealogía, y que quieran sumar una actividad solidaria en su tiempo libre, a integrarse a la propuesta. De no contar con la tecnología, se puede trabajar desde el Centro de Historia Familiar Tandil o recurrir con una PC portátil a utilizar Wi-Fi.
La directora local del programa informó que indexar un lote no lleva más de media hora. “Es una actividad muy gratificante para hacer en el tiempo libre, y estamos contribuyendo a que toda esta información sea pública y que todos puedan acceder de una manera rápida”, evaluó.
El centro local tiene acceso a los microfilms de todo el mundo, pero desde que una persona lo solicita hasta que llega para poder ser leído pueden pasar entre dos meses y un año. En cambio, a partir de la digitalización, los usuarios podrán obtener los datos con “un click”.
En la reunión que se realizará hoy a las 19, los integrantes del Centro de Historia Familiar Tandil van a mostrar el método, que es muy sencillo, a través de una pantalla gigante. Están invitados todos los voluntarios que estén interesados en participar.
“Es muy fácil, porque es copiar datos que se ven en la imagen: nombre del niño si es un bautismo, el de sus padres, la fecha”, ejemplificó Patricia Maggiori.
Documentos trascendentes
Patricia Maggiori agregó que “hay en indexación proyectos en doce idiomas. Es muy interesante, por ejemplo, registros italianos de 1646; registros de la catedral de Córdoba de la misma época, del 1600, cuando recién se fundaban las ciudades. Sería interesante ver cómo fue cambiando la manera de registrar, de cómo lo hacían los curas a cómo se censa hoy, las diferentes cosas que nos importan como sociedad”.
De Tandil, la institución cuenta con documentos del Censo de 1869 y del de 1895, cono los nombres y apellidos, composición de las familias, ubicación de las viviendas, si sabían leer, entre otros datos interesantes. Todo esto está disponible para consultar a través de Family Search o en www.chftandil.com.

La organización
En 1992 se creó en esta ciudad la Biblioteca Genealógica en Tandil, dependiente de la Sociedad Genealógica. En esa oportunidad, se le obsequió al entonces intendente Julio Zanatelli un microfilm del censo de 1895, el primero que se realizó en esta ciudad.
En la década del ‘90, el microfilm era la tecnología de última generación, situación que hoy ha cambiado. La técnica era tomar un libro y fotografiarlo página por página; luego se revelaba en una cinta para consultarlo en una máquina especial que lo proyecta en una pantalla.
Actualmente, la biblioteca cuenta con información microfilmada de todas partes del mundo, como registros de nacimiento, de bautismos, de matrimonio, de campos de concentración, entre otros.
“Hoy en día, lo segundo que más requiere la atención de la gente en la web es la historia familiar, la genealogía. Esto indica que hay un gran interés general de la gente por saber de dónde viene. Alguien dijo alguna vez que el que no sabe de dónde viene no sabe adónde va tampoco. Y la biblioteca está para ayudar a las personas a buscar sus antepasados”, explicó Raúl Pedro Melerio.
El público que asiste al centro varía de acuerdo a la época. De 2000 a 2005, la primera consulta eran datos para obtener ciudadanías extranjeras, pero en los últimos años asisten personas interesadas en conocer a sus antepasados. *
http://www.eleco.com.ar

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