domingo, julio 29

Los Hassan

En la historia de Nicaragua hay varias páginas escritas por los Hassan Morales. Unas están firmadas con tinta, otras con sangre. Algo tuvieron que ver con el derrocamiento de Anastasio Somoza Debayle, el periodismo, la política y también la fundación del Hospital del Niño. Pero, un momento. Vamos muy rápido. Para entender cómo sucedieron las cosas es necesario regresar a la Managua y el Nagarote de los años 30, porque todo comenzó con la llegada de un inmigrante árabe, de esos a los que en este país llamamos “turcos”, a pesar de que no vienen de Turquía sino de Palestina.

Se llamaba Musa Ahmad Hassan, pero en el certificado de vecindad que le extendieron en Nicaragua le tradujeron el nombre. “Moisés Jorge”, se aclaró entre paréntesis. Vino, pues, de Palestina. Dejó su tierra, el pequeño poblado de Yaba, cercano a Ramala, escapando de la ocupación judía y no judía que en aquellos años avanzaba como las olas del mar cuando la marea está alta. Atrás quedaron casa, patio, una esposa y dos hijos, Adel y Fosía. Una vida a la que nunca regresaría.

Pasó primero por Estados Unidos, junto con su hermano Issa, quien también buscaba mejor suerte. Y por alguna razón, que hoy nadie recuerda con exactitud, terminaron en el ombligo de Centroamérica.

Su negocio era el de las telas. Recorrían los departamentos nicaragüenses ofreciendo casimires ingleses, gabardinas, algodón, percales y linos holandeses. Casi nómadas, dormían en el hotelito del pueblo en el que les cogía la noche. Así, en Nagarote, conocieron la posada de Genoveva Hernández, madre de María Elsa Morales, una joven de cabellos crespos y mirada de paloma. Moisés se prendó de la muchacha y en 1940 se casaron. De ahí vienen los Hassan Morales.

Seis hijos tuvo este matrimonio. Los cinco varones fueron nombrados Moisés, como el padre. Anuar Moisés nació en 1941, le siguieron Issa Moisés, Amín Moisés, Omar Moisés y Foad Moisés. Sin embargo, solo uno sería llamado por el segundo nombre: Issa Moisés Hassan, que muchos años más tarde se convertiría en uno de los cinco miembros de la primera Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, conformada para dar rumbo a la revolución.

Sara María fue la penúltima (y por ser la única mujer nunca tuvo aliados en los pleitos entre hermanos). A ella no podían nombrarla “Moisés”, así que, por pura casualidad, terminó llamándose igual que la mujer que le vendía billetes de la lotería a doña María Elsa, cuando la familia ya vivía en la calle 15 de Septiembre, una de las principales arterias de la vieja Managua, y comía gracias a la venta de telas del Bazar Egipto, ubicado frente al mercado Central.

Siempre le apostaba al mismo número, con la terminación 71. Siempre. Excepto la vez que pudo ganarse el premio mayor.

El árabe y la nagaroteña 


Moisés Hassan, el padre, nunca aprendió a hablar español. Apenas aprendió lo básico para comunicarse con su familia, con un marcado acento árabe, salpicado de atropelladas bes.

Llevaba el negocio en la sangre y nadie salía de su tienda sin comprar al menos un retazo de tela. Era poco afectuoso, pero llenaba de caramelos a sus hijos. Nunca tomaba y, sin embargo, fumaba como condenado a muerte. A diferencia de doña María Elsa, era muy religioso. Rezaba tres veces al día y ayunaba un mes al año, en cumplimiento del Ramadán de los musulmanes.

Solía visitar el Club Árabe para platicar y jugar póquer con compatriotas inmigrantes; esto cuando no estaba ocupado sufriendo, pegado al radio que transmitía noticias acerca de la ocupación de Palestina, que tras la Primera Guerra Mundial y hasta 1948 quedó bajo mandato británico. “¡Ahora

sí!”, se dijo, contento, cuando Egipto intervino en el conflicto. Poco duró su alegría pues los árabes fueron vencidos por los sionistas y 750 mil palestinos, expulsados de sus tierras.

Doña María Elsa tenía otras preocupaciones. Era un ama de casa ocupada en la formación de sus hijos y criticar el régimen de los Somoza. “No es posible que podamos vivir en una dictadura que se va trasladando de padre a hijos”, replicaba cuando sus hermanos, todos somocistas, le preguntaban: ¿Y a vos qué te ha hecho Somoza?

Aunque no aprobó la primaria, era buena en la aritmética y escribía con claridad, gracias a su gusto por la lectura, una característica que heredó a Anuar, quien eligió salirse de la escuela para dedicarse a leer clásicos españoles, como Miguel de Cervantes Saavedra, Francisco de Quevedo y Gustavo Adolfo Bécquer.

Anuar estaba destinado a pasarse la vida leyendo y escribiendo. En 1961 empezó a laborar como periodista en el diario La Prensa. Fue ahí que conoció a Rosario Murillo, quien llegó a trabajar como secretaria de Pablo Antonio Cuadra. En 1968 se casó con ella. Él contaba 28 años de edad; Rosario, 18. Pese a su juventud —recuerda Anuar— ella ya tenía dos hijos de su primer matrimonio con Jorge Narváez (Zoilamérica y Rafael). Y “era fina, bonita y modosa”.

El matrimonio no duró mucho. Ya estaban separados cuando Managua se desmoronó, el 23 de diciembre de 1972. En este terremoto, bajo los escombros de una pared, murió el único hijo de la pareja, Anuar Joaquín Hassan Murillo, un niño “muy vivo” a quien le encantaba “leer” cada rótulo luminoso que encontraba en la calle cuando lo llevaban de paseo.

El asesinato de Omar 


Los Hassan Morales crecieron en una casa de dos pisos, con balcón y una azotea en la que los niños se bañaban en cada lluvia. Desde ahí se cayó Omar una tarde en que, como de costumbre, jugaban sobre un barandal, recuerda Moisés. Pero Foad, el benjamín de los hermanos, asegura que fue él quien sufrió el accidente, cuando a los 13 años de edad, justo después de gritar: “¡No le tengo miedo a la muerte!”, perdió el equilibrio y fue a parar sobre una maceta del jardín.

Cada uno tiene su propia versión de la historia familiar. Para Moisés, doña María Elsa era de lo más estricta; pero Amín dice que “ni tanto”. Anuar (cuyo nombre cristiano es Joaquín) cuenta que su madre los bautizó a escondidas de su padre; pero Foad considera que su progenitor estaba bien enterado de todo, nada más que “se hacía de la vista gorda”.

Al menos hay un dato que ninguno confunde ni olvida. Una fecha. 12 de mayo de 1979. El sábado en que la Guardia Nacional mató a Omar.

Tenía la edad de Cristo, 33 años. Estaba casado con Lourdes Murillo (hermana de Rosario Murillo) con quien procreó tres niñas. La mayor tenía 5 años, la menor había nacido apenas tres meses antes del asesinato.

Alguien “sopló” información a la Guardia y Omar, junto a Cristian Pérez Leiva, fue detenido en una de las entradas a la Laguna de Xiloá. Un guardia le dio un “garrotazo” y Omar se rebeló. Le dispararon por la espalda.

Fue Anuar, que por entonces trabajaba cubriendo sucesos para el diario Novedades, quien encontró su cuerpo. Lo buscó de morgue en morgue, hasta que lo halló en el hospital Manolo Morales. Estaba en una gaveta junto al cadáver de Pérez Leiva.

Hasta entonces doña María Elsa tuvo la certeza de que su hijo había estado luchando clandestinamente contra Somoza Debayle. Antes de eso solo sabía de las andanzas de Moisés, que también combatía para derrocar al régimen (peleó en el Frente Interno).

Moisés (padre), el inmigrante, no vivió para ver la insurrección nacional. Partió de este mundo el 9 de julio de 1961, a los 67 años de edad. Lo mató el cáncer. Quizá por tanto fumar, analizan hoy sus hijos.

Estudia, niño... 


Todos estudiaron carreras universitarias. Foad y Amín son neurólogos. De hecho, estaban especializándose en México cuando recibieron la noticia de la muerte de Omar. Y tuvieron que pasar varios meses para que, una vez derrocado Somoza Debayle e instalada la revolución, pudieran visitar la tumba del hermano, que se encuentra en el Cementerio Occidental de Managua.

Foad es fundador del Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera, “La Mascota”, que este año cumple tres décadas. “En aquel tiempo estábamos como diez médicos con especialidad y nos llamaron para incorporarnos al equipo del hospital”, comenta el doctor, ahí en su consultorio, ubicado en la Clínica Tiscapa, en Managua, justo frente al de su hermano Amín, que ya lleva más de 30 años ejerciendo su profesión.

Sara es economista y por varios años trabajó en el Banco Central de Nicaragua. Moisés es ingeniero civil y doctor en física, fue decano de la Facultad de Ciencias y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) y es autor del libro La maldición del Güegüense.

Anuar es periodista retirado (estudió en la Escuela de Periodismo) y publicó dos volúmenes de Grandes crímenes del siglo XX en Nicaragua , en los que recoge los textos publicados durante sus últimos dos años en La Prensa. Por ahora dice trabajar en unas memorias y planea contar en ellas lo mucho que ha visto y oído.

Fue su madre quien siempre tuvo clara la importancia del estudio. Y les repetía el verso del poeta venezolano Elías Calixto Pompa: “Estudia y no serás cuando crecido ni el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos”.

Doña María Elsa murió en 1998, a los 87 años de edad. Hoy, en el árbol genealógico de los Hassan hay 16 nietos, descendientes de aquella nagaroteña y un palestino vendedor de telas que hace más de 70 años, en una tarde fría —¿o sería una mañana cálida?— pisó por primera vez el suelo de Nicaragua.



En la actualidad. Los hermanos Moisés (político y físico), Foad (neurólogo), Sara (economista) y Anuar Hassan (periodista). LA PRENSA/ U. Molina

FUENTE:
 http://www.laprensa.com.ni
Por: Amalia del Cid

Antepasados zamoranos


No es historiador, ni tampoco ha estudiado paleografía, pero su tesón, su incansable trabajo y la inquietud que le inculcó su abuelo cuando era niño, han dado como resultado que el zamorano Félix Manuel Aparicio pueda presumir de ser autor de uno de los árboles genealógicos más extensos que se hayan realizado en España y donde ya figuran más de 9.000 personas, algunas nacidas en países como Tailandia, Estados Unidos, México o Argentina.“La curiosidad de conocer más acerca de los familiares sobre los que me hablaba mi abuelo, especialmente mi tatarabuelo, fue lo que me llevó a comenzar una investigación que ahora, sin marcarme metas, sólo me planteo finalizar cuando la salud me abandone”, asegura Félix.
Poco a poco, el árbol genealógico de su familia, natural de la localidad zamorana de San Cebrián de Castro, tomó tales dimensiones que las ramas se multiplicaban y abarcaban en cada generación a nuevos vecinos. Fue entonces cuando optó por ampliar lo que en un principio era un proyecto personal para convertirlo en un trabajo en el que está representado todo el pueblo así como el anejo de Fontanillas de Castro y la mayor parte de otras localidades vecinas como Manganeses de la Lampreana, Riego del Camino, Montamarta, Piedrahíta de Castro y Torres del Carrizal.
“En un principio empecé preguntando a mis abuelos como se llamaban sus ancestros y como no podía llegar mas allá de dos o tres generaciones, continué con los archivos del Ayuntamiento, donde hay información hasta 1870. Allí encontraba fechas de nacimientos, defunciones, casamientos..., pero más tarde, para poder continuar desarrollando el árbol, tuve que investigar en el Archivo Diocesano de Zamora”, explica Félix.
El año 1475 es el más antiguo de la multitud de fechas que presenta el organigrama de las relaciones familiares que Félix ha logrado relacionar en San Cebrián, localidad en la que destacan apellidos como Aparicio, Muga, Manso, Ruiz, Lorenzo, Casado y Lera, aunque el caso más curioso es el de Liedo, un apellido único en toda España.
Una de las anécdotas que Félix se ha encontrado en su investigación fue comprobar que en la línea de sus ancestros tenía personas comunes con su mujer. “Como en esa línea de generaciones mi esposa está por encima de mi en el grado de parentesco, resulta que es tía mía en grado cinco, por lo que mis hijos son sobrinos sextos”.
Pero esta anécdota se puede aplicar a todos los vecinos, ya que este árbol genealógico viene a demostrar que en San Cebrián de Castro todos son parientes. “En un principio empecé la elaboración del árbol buscando a los ancestros directos de primer apellido. Posteriormente del segundo y así sucesivamente. A lo largo de mi investigación fui descubriendo que los antepasados que iba encontrando tenían hermanos, que a su vez se habían casado con gente del mismo pueblo y eso me animó a saber quienes eran los descendientes de esas personas. Así, fui desentrañando una tela de araña que envolvía a casi todas las personas que en la actualidad habitan en el pueblo. Vamos, que de una forma u otra, todos somos parientes en San Cebrián”.
Las investigaciones de Félix han tenido un gran impulso en los últimos cinco años gracias a las nuevas tecnologías y, especialmente a un programa informático que calcula el grado de parentesco entre dos personas y que permite trabajar con numerosos datos.
Un aspecto fundamental de este ingente trabajo ha sido la colaboración de los vecinos, que también ha supuesto durante los últimos años miles de contactos personales o telefónicos con personas que se van incorporando al árbol. Entre estas colaboraciones con Félix destaca la de León Gómez, “un buen amigo de Riego del Camino que a sus ochenta años también lleva toda la vida buscando a sus ancestros”. Pero junto a la información, estos contactos también se han traducido en una valiosa colección fotográfica en la que ya aparecen 2.500 personas.
Además de genealogía, este trabajo es la historia de un pueblo, dado que en el organigrama aparecen las personas que el pasado siglo tuvieron que emigrar a ciudades como Barcelona, o países como Estados Unidos, Argentina o México.
Residente en Aranda de Duero (Burgos), donde trabaja como mecánico en la factoría de Michelín, Félix tiene previsto organizar para este mes de agosto en Fontanillas de Castro una exposición en la se exhibirá parte de su trabajo y explicará a sus paisanos cómo bucea en los archivos para encontrar las más profundas raíces de toda una comarca.

viernes, julio 27

Velada de danzas y homenaje a las mujeres vascas en el 20 aniversario de 'Zingirako Euskaldunak' de Chascomús.

 Semana a semana y mes a mes, los socios y directivos del Centro Vasco Zingirako Euskaldunak chascomunense van cumpliendo con los eventos programados allá por el mes de febrero por el vigésimo aniversario de la refundación de la entidad.

Los festejos se convierten en una excelente manera de mostrar a la sociedad el trabajo que día a día se realiza en la euskal etxea, y así lo vivieron los dantzaris del grupo Eusko Hazia, quienes coparon el escenario del Teatro Brazzola para compartir con el público elementos de los bailes y la cultura de Euskal Herria. La velada de danzas se llevó a cabo también con el objetivo de celebrar el día de San Ignacio, fecha recordada en no pocas euskal etxeas argentinas.
Divididos en distintos grupos de acuerdo a la edad, los miembros de Eusko Hazia ofrecieron un espectáculo colorido y variado. Entre las piezas que se presentaron podemos mencionar Soka Dantza (interpretada por los mayores); Kaskarot (también llevada al escenario por los mayores); Ipurdi Dantza (interpretada por los txikis); Bugi Bugi (txikis); Arco de flores (medianitos); Txinparta (medianos); Hator Hator (mayores); Zazpi Iauzi (txikis); Arin Arin (txikis); Aiepo (txikis); Txapeloaz (medianitos); Akelarre (medianas); Fandango (mayores).


La velada fue abierta por el lehendakari de la euskal etxea, Pedro Mauregui Larranda, quien agradeció especialmente a Alberto Morel, al Director Municipal de Cultura y Comunicación Fernando Pieske y al personal del Teatro Municipal Brazzola. Durante la velada, se proyectó también un documental sobre Euskal Herria, y fotos de ensayos y presentaciones del grupo de baile a lo largo de estos veinte años.
Eusko Hazia en aniversario EE 2011 03

[Un público nutrido se hizo presente en el teatro Brazzola para disfrutar de las danzas vascas y el grupo Eusko Hazia ofreció un espectáculo de gran calidad (foto Zingirako Euskaldunak EE)]

Reconocimiento a la Mujer Vasca de Chascomús
En el contexto de los festejos, la Comisión Directiva de Zingirako Euskaldunak ha decidido instaurar un reconocimiento a las mujeres vascas de la ciudad. La distinción se entregará año a año y con ella se reconocerá a las mujeres descendientes vascas que hayan trascendido públicamente en la comunidad. En esta primera edición del reconocimiento, será Adela Mendiburu de Bigatti la galardonada, “no solo por su trayectoria en la euskal etxea -- dantzari, socia fundadora en 1991 e integrante de la primera Comisión -- sino también y fundamentalmente por haber sido la primera concejal mujer de Chascomús en 1983, y haber participado y dirigido diversas instituciones sociales, culturales y deportivas locales”, explican desde el centro vasco.
El acto de reconocimiento se llevará a cabo en la sede de la euskal etxea, el sábado 6 de agosto a las 19hs. Luego del reconocimiento, el euskaldun Koldo Zabalondo brindará la charla "La Mujer Vasca".

 http://www.euskalkultura.com

martes, julio 24


Celebrarán el 459° aniversario de la fundación de la “Madre de Ciudades”
Residentes locales nacidos en la norteña provincia de nuestra Argentina, festejarán mañana, junto a sus descendientes, un nuevo aniversario de la fundación de Santiago del Estero, la más antigua del país y “Madre de Ciudades”. En la capital santiagueña los aprestos comenzaron el sábado.

Santiago del Estero, la “Madre de las Ciudades”, la más antigua de la Argentina, festejará desde hoy sus 459 años, cuando en las Termas de Río Hondo la presidenta Cristina Fernández deje inaugurado el flamante aeropuerto y luego, en la capital provincial, el Centro de Convenciones en la ex estación del ferrocarril Mitre.
El pasado sábado, como ya es costumbre, se realizó con todo éxito la tradicional vigilia, a lo que siguió la marcha de bombos. La fiesta grande será mañana en el Centro Cultural del Bicentenario, un espacio de 10.000 metros cuadrados ubicado en la plaza principal de la ciudad con distintos shows y fuegos artificiales. Allí actuarán, entre otros, el Chaqueño Palavecino; Jean Carlos; Néstor Garnica; Cuty y Roberto Carabajal; Marcelo Toledo; Los Kijanos y Franco Ramírez.
En nuestra ciudad
El Centro de Residentes Santia-gueños “Francisco de Aguirre”, de nuestra ciudad, institución que preside don Luis Delgado, celebrará también con  toda su artillería musical y social el cumpleaños número 459 de Santiago del Estero, la “Madre de Ciudades Argentinas”.
Los actos darán comienzo el próximo mañana a partir de las 9 horas en la sede del Centro de Residentes (avenida Juan Domingo Perón N° 54), con una salva de bombas, luego de lo cual los directivos recibirán a socios, compro-vincianos, amigos e invitados especiales.
A esto seguirá a entonación del Himno Nacional Argentino y la interpretación de “Añoranzas”, que precederá a un nostálgico desfile de chacareras y otras danzas que servirán para matizar un desayuno netamente santiagueño con el mate cocido como eje, acompañado de tortillas, chipacos y rosquetes.
A las 11 horas, todos los presentes serán invitados a trasladarse al Cementerio Municipal, donde se depositará una ofrenda floral en conmemoración y homenaje de los comprovincianos fallecidos.
El domingo 29 de julio, en el centro mismo de la ciudad (en la intersección de las avenidas Pte. Néstor Kirchner y San Martín), los residentes santiagueños llevarán a cabo la “Sexta Marcha de los Bombos”, previa concentración en Errázuriz N° 50. El repique de los legüeros será acompañado por el despliegue de estandartes y abundante pirotecnia. Los residentes participarán del izamiento dominical y luego pondrán en escena sus coloridas danzas y tradicionales cantos.
Los festejos culminarán el 11 de agosto con el “Encuentro Folclórico Aniversario Madre de Ciudades”, que se llevará a cabo en el Complejo de la Mutual de Servicios Sociales (MCSS), uno de los más grandes de Río Gallegos. En este festival se podrán degustar las típicas empanadas, tamales, locro, tortillas a la parrilla y los chipacos, que engalanarán las mesas de todos los que asistan a la fiesta.
Solistas, conjuntos, academias de danzas y otras manifestaciones folclóricas santiagueñas, y de otras provincias que adherirán a los festejos, serán el broche de oro del cumpleaños N° 59.
Celebridades santiagueñas
Andrés Chazarreta. (1876 - 1960): músico e investigador conocido como el “Patriarca del Folclore Argentino”. Fue el primer gran difusor del género, divulgándolo por todo el país desde 1906 con su Conjunto de Arte Nativo, culminando con la histórica representación que realizara en el Teatro Politeama de Buenos Aires el 16 de marzo de 1921. Es autor de temas clásicos del folclore argentino como Zamba de Vargas, La telesita, El kacuy y Criollita santiagueña, entre muchas otras.
Ramón Carrillo. (1906 - 1956): neurocirujano, neurobiólogo y médico sanitarista de Argentina, fue el primer ministro de Salud Pública de la Nación durante los primeros gobiernos de Perón. Desde su cargo marcó un interés especial en áreas que el Estado no había profundizado hasta entonces: la medicina preventiva, la medicina social y la atención materno-infantil. Según sus dichos, “La medicina no sólo debe curar enfermos, sino enseñar al pueblo a vivir, a vivir en salud y tratar que la vida se prolongue y sea digna de ser vivida”.
Homero Manzi. (1907 - 1951): letrista y director de cine argentino, encarna uno de los puntos más altos de la presencia de la poesía en las letras de tango. Es autor de varios tangos y milongas memorables, entre ellos Sur, Barrio de tango, Malena, Milonga sentimental y Romance de Barrio. Fue a su vez un incansable luchador político al servicio de ideales nacionales, desarrollando una intensa militancia gremial y política.
Sixto Doroteo Palavecino (1915 - 2009): poeta, músico y cantante del folclore argentino. Violinista desde los 10 años, fue un compositor prolífico con más de 350 canciones en su haber. Entre ellas se registran inolvidables gatos, chacareras, zambas y vidalas. Defensor y ferviente difusor del quichua, sus composiciones bilingües y sus traducciones de canciones, poemas e inclusive libros del español al quichua, son parte de un legado invalorable.

Fuente:prensalibre.com.ar

La Dulce, Buenos Aires muestra sobre su fundacion


La muestra fotográfica de la Fundación La Dulce sobre vida y trabajo en las chacras a fines del siglo XIX y principios del XX, continúa de gira y en los próximos días será habilitada en el hall del Teatro Municipal de San Cayetano.
Integrada por 50 fotografías, la exposición tiene como finalidad rescatar las tareas y condiciones de trabajo de los productores de estas zonas en siglos pasados, destacando sus grandes esfuerzos en pos de la producción.
A partir del miércoles 1º de agosto, como parte de las actividades programadas por las Fiestas Patronales de San Cayetano, será inaugurada la exposición en el Teatro Municipal “Milagros de la Vega”.
Para rescatar esas huellas del trabajo en el ámbito rural, durante el 2010 y 2011 la Fundación convocó a colaborar con diferentes fotografías de las antiguas chacras.
La muestra permanecerá abierta hasta el viernes 10 de agosto, de 8 a 21 horas, siendo la entrada libre y gratuita.///

lunes, julio 23

Alicia Olivera de Bonfil , su fallecimiento

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La comunidad académica del Instituto lamenta profundamente la pérdida de esta apasionada de la historia, quien laboró durante más cinco décadas en el INAH, y manifiesta sus condolencias a familiares y amigos.El Instituto Nacional de Antropología e Historia lamentó la pérdida de quien dijo, era una apasionada de la Historia; laboró en el instituto por más de cinco décadas 
Ciudad de México.- La historiadora mexicana Alicia Olivera de Bonfil murió a la edad de 79 años, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La comunidad académica del Instituto lamenta profundamente la pérdida de esta apasionada de la historia, quien laboró durante más cinco décadas en el INAH, y manifiesta sus condolencias a familiares y amigos.

La investigadora emérita del INAH fundó junto con su colega Eugenia Meyer el Programa de Historia Oral, a través del cual rescató testimonios de personas que participaron en la Revolución Mexicana y la Guerra Cristera. Asimismo lo coordinó de 1969 a 1983. 

En un comunicado el INAH detalló que Olivera de Bonfil formó parte de los integrantes de la plantilla de especialistas que impulsaron la creación de la Dirección de Estudios Históricos (DEH) , en 1959, donde además se desempeñaba hasta antes de su muerte como investigadora titular.

Se dice que Olivera de Bonfil trabajaba en un proyecto de análisis de testimonios políticos posrevolucionarios, que abarcaba de 1910 a 1940, y en el estudio de la colección completa e inédita del periódico cristero Peoresnada, con miras a su publicación.

La investigadora emérita del INAH fue discípula de maestros como Wigberto Jiménez Moreno, de quien guardaba un especial recuerdo y agradecía sus enseñanzas en el campo de la investigación.

Producto de sus proyectos de investigación, Olivera de Bonfil publicó varios libros y artículos, entre los que destaca, “Mi pueblo durante la Revolución” (1985) , del cual el INAH hizo una reedición el año pasado.

Apreciada por sus compañeros de trabajo, quienes reconocían su trayectoria académica y la manera en que abrió caminos dentro de la investigación histórica, Alicia Olivera fue valorada particularmente por su trabajo de historia oral.

“Es tan prolífica como la ramas de un árbol, conjunta testimonios al margen de intereses políticos e ideológicos, testimonios reales de aquello que las personas sufrieron y protagonizaron en su vida” , dijo en ocasión del homenaje que la DEH le rindió hace tres años, con motivo de sus 50 años de trayectoria académica.

Durante su labor, la investigadora fue también coordinadora hasta 1989, del Seminario de Movimientos Campesinos del Siglo XX y es autora de textos como “El conflicto religioso de 1926 a 1929, sus antecedentes y consecuencias” (1966) , “La literatura cristera” (1944) , “Emilio Portes Gil, un civil en la Revolución Mexicana” (1989).

En colaboración otros investigadores publicó “La tradición oral sobre Cuauhtémoc” (1980) y “Emiliano Zapata, antología” (1988) ; y para la Colección Científica del INAH, escribió en 1999 “Historia e historias” , que reúne 50 años de vida académica del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
 http://www.yancuic.com

domingo, julio 22

Presentado en Chascomús el libro que recoge la historia de su primer centro vasco, escrita por César Arrondo

 La Biblioteca Popular Domingo Faustino Sarmiento de la propia ciudad bonaerense albergó el pasado sábado 7 de Julio, en plena víspera de San Fermín, la presentación del libro 'Centro Vasco-Argentino de Chascomús. Primera época (1952-1960)', escrito por César Arrondo en adhesión al 60° aniversario de la fundación de esta primera institución vasca chascomunense. Al calor de esta noticia, el Zingirako Euskaldunak anuncia la próximas próximas actividades que promueve la euskal etxea, que incluyen la celebración del Día de la Ikurriña, clases de gastronomía, la proyección del documental ‘Navarra-500 años’ y, a fin de mes, la velada de danzas en honor a San Ignacio.

 En compañía de numerosos representantes de la colectividad vasca y ante un auditorio compuesto por un centenar de personas, el pasado viernes se presentó en la Biblioteca Popular Domingo Faustino Sarmiento de esta ciudad de la provincia de Buenos Aires el libro ‘Centro Vasco-Argentino de Chascomús. Primera época (1952-1960)’, escrito por César Arrondo. Para dar inicio al evento, el presidente de la institución, Pedro Mauregui Larranda, dio la bienvenida a los presentes y leyó saludos y adhesiones al acto remitidos por FEVA y por Xabier Olaizola, respectivamente. A continuación, fue el licenciado Fernando Pieske quien asumió la tarea de presentar el texto de Arrondo y lo hizo a través de desbrozar algunos detalles de su contenido y de comentar las fuentes consultadas. Destacó particularmente la singular importancia de que goza la presencia vasca en Chascomús y en Argentina, a partir de la mención de figuras relevantes en su historia local, como Don Martín Larralde y de Don Fermín Ugarte.

El propio Arrondo explicó más tarde el desarrollo de su investigación, las fuentes periodísticas consultadas, y agradeció a quienes han colaborado para que esta obra llegara a buen puerto. Durante su exposición, el profesor de la Universidad de La Plata contextualizó históricamente la época en que se realizó la primera fundación del centro, antecedente directo del actual Zingirako Euskaldunak de Chascomús, y profundizó sobre los valores por los que los vascos luchaban de aquel momento, explicando qué los motivaba a la creación de las euskal etxeas. Se refirió asimismo a las diversas oleadas inmigratorias desde el País Vasco a Argentina y destacó la presencia de los dos lehendakaris en el exilio que visitaron Chascomús, José Antonio  Agirre y Jesús María de Leizaola. 
Al término del acto se hizo entrega de ejemplares del libro a las bibliotecas de Chascomús, a SADECH, al Club de Pelota, al Centro Vasco Laurak Bat de Buenos Aires y a FEVA, entre otras instituciones. Desde el Zingirako Euskaldunak han señalado a EuskalKultura.com que desean mostrar su reconocimiento al profesor César Arrondo por este importante aporte al acervo cultural vasco y argentino y agradecer su colaboración al licenciado Fernando Pieske, a la Biblioteca Popular Domingo F. Sarmiento, a la Dirección de Patrimonio Histórico Municipal y a todos quienes contribuyeron al éxito de la iniciativa, entre ellos la secretaria del centro Laurak Bat, Miren Arozarena, ex-dantzaris del Primer Centro Vasco, descendientes de los fundadores, autoridades de colectividades e instituciones locales y a los vecinos de la ciudad, quienes comentaron anécdotas y efectuaron preguntas al finalizar las exposiciones. 
Actividades a partir de este domingo 
Y sin tomar descanso, los integrantes del centro chascomunense continúan a pleno cumpliendo con el programa de actividades 2012. Este pasado domingo, 15 de julio, celebraron el Día de la Ikurriña con un almuerzo en el rancho del Club de Pelota. Para el día lunes 16, y también tal como estaba previsto en el cronograma, tubo lugar la quinta clase del Curso de Cocina que imparte en el centro vasco el chef José Boccardo.
Avanzado julio, y en conmemoración del 500 aniversario de la invasión del Reino de Navarra, en el Zingirako Euskaldunak se proyectará el documental 'Navarra: 500 años'. El acto, que comenzará con una breve charla de contextualización histórica a cargo del propio profesor Arrondo, será el martes 24 de julio a las 19hs. en la sede de la euskal etxea. Y para principios de agosto, el sábado 4 y en homenaje a San Ignacio, se llevará a cabo en el Teatro Municipal Brazzola la tradicional velada de danzas vascas, de la que participarán los diversos grupos que conforman el cuerpo de danzas ‘Euko Hazia’ de la institución. El valor de las entradas será de $ 10 (entrada general) y $ 5 (menores de 12 años).

http://www.euskalkultura.com