sábado, febrero 23

¡Who do you think you are...!

Steve Buscemi, autor de la serie homónima de traducción literal al español --¿Quién crees tú que eres?-- se puso a inventar mapeando su genealogía seis generaciones antes de sus tatarabuelos... Y su hallazgo lo dejó perplejo y patidifuso.
En vez de una ascendencia heroica con retrato centenario en la pared de la casa materna honrando la memoria del héroe en la Guerra de Secesión, encontró a un canalla vagabundo, fusilado por desertor y traidor, bígamo y padre irresponsable que abandonó a dos esposas y cuatro hijos y desapareció de la faz de la tierra.
Se llamaba Joseph Montgomery el buen canalla, un sacamuelas a sangre fría de mediados del siglo XIX que pasó a la posteridad como héroe de la Guerra Civil norteamericana y que fue timbre de orgullo de la familia que por fortuna hace seis generaciones perdió tan ilustre apellido.
Buscemi es el autor de la celebrada serie ¿Who do you think you are?, que lleva ya seis temporadas y que ha sido traducida o subtitulada y proyectada en las principales cadenas televisivas del mundo.
Es la versión homónima del best seller del psicólogo norteamericano, de ascendencia india, Keith Harary, autor también de la serie literaria “Sueños Lúcidos...” --www.NavLan.es-- ambas de resonante éxito de librería y que ahora mismo están causando furor en Europa.
Por eso el éxito de la serie televisiva que protagoniza Buscemi y que lo llevó a un escenario familiar lleno de misterios, intrigas, mentiras y una fantasía que lo trasportó a un pasado de casi 200 años del que quiso salir huyendo y borrar para siempre...
¡Pero ya era tarde!
El cuadro familiar del viejo Montgomery --con sus medallas, charreteras y bigotes retorcidos, a la vieja usanza-- colgó por más de cien años en el seno de la familia. Las historias sobre sus heroicidades fueron pasando de una generación a otra, y el lamento colectivo era la pérdida por la vía materna de tan ilustre apellido.
Buscemi perdió la rama materna de su árbol genealógico seis generaciones atrás, hace 120 años si se calcula que de una generación a otra promedian dos décadas.
La razón resultó ser sencilla: Don Montgomery espantó la mula en 1847 y dejó a sus dos mujeres preñadas, que no se conocieron entre sí y ni se enteraron que el buen sinvergüenza las abandonó a ambas simultáneamente, cada una con dos muchachos.
Buscemi halló su rastro después de dos años de búsqueda incesante. Lo encontró en el registro de contribuyentes en un pueblito del estado de Wisconsin, donde figuraba como odontólogo. Más tarde se supo que jamás estudió odontología y que se hizo pasar como tal como medio de vida sacando muelas a sangre fría...
Ocho años después, en 1856, apareció como tendero para ingresar al Ejército, de donde desertó en dos ocasiones, una de ellas en medio de la batalla más cruenta de la guerra de Secesión donde murieron 12 mil hombres en una carga de bayoneta.
Pensándolo bien... así cualquiera se hace el muerto. Eso no es tan criticable que digamos.
El retrato de General lo mandó pintar un nieto en 1892 para cobrar fraudulentamente una pensión del Ejército.
Nada es fortuito
Se ha demostrado que en la vida todo tiene una explicación lógica, científica o genética. Las cosas no ocurren así por así... Pero no todo el mundo está preparado para asumir su pasado.
Algunos encuentran una ascendencia honorable, de expresiones humanitarias y gestos de solidaridad heroica... Pero otros hallan miserias humanas, antecedentes penales, incestos, crímenes, suicidios y acontecimientos que hace centurias quedaron enterrados como estigmas familiares.
Para remontarse a 200 años de pasado familiar hay que estar preparado para meterse en un mundo desconocido. Penetrar a él solo tratando de hacer un mapeo genealógico no tiene sentido...
Porque hasta la botijuela que enterraron los requetetatarabuelos la encontró hace rato el dichoso tractorista que abrió la trocha de la avenida Independencia. En mi caso, de la carretera vieja de Santiago a Moca, entre San Víctor y Tamboril.

Fuente: http://www.listindiario.com.do

1 comentario:

  1. Hola,
    Como bien dices hay que estar preparado para aceptar lo que se puede encontrar en genealogía.
    He dedicado dos post de mi blog www.tataranietos.com a hablar de este interesante programa.
    Saludos
    Mireia Nieto

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