viernes, setiembre 4

Cementerio de la Chacarita- Buenos Aires-

Breve reseña histórica
Su nombre es el diminutivo de la palabra quichua "chacara" o "chacra", y su historia es común a la de sus vecinos Agronomía, Colegiales y parte de Paternal y Villa Ortúzar. Esas tierras pertenecieron originariamente a los padres jesuitas, y luego de la expulsión de éstos en 1767, pasaron al Estado y a través de él al Real Colegio Convictorio Carolino de Buenos Aires, que comenzó a utilizar la casa de campo de la Chacarita como lugar de vacaciones de sus alumnos, razón por la cual con el correr del tiempo la zona fue identificada con el nombre de Chacarita de los Colegiales. Desde entonces el Colegio cambió de nombre varias veces hasta que finalmente pasó a denominarse Colegio Nacional durante el gobierno de Mitre. Sobre estos últimos tiempos, Miguel Cané en su novela "Juvenilia" nos ha dejado un imborrable testimonio de cómo eran aquellos días que los alumnos pasaban en ese apartado lugar de Buenos Aires.

Durante la epidemia de fiebre amarilla de 1871 fue necesaria la construcción de cementerios ya que los existentes no daban abasto y el Cementerio del Norte (actualmente Cementerio de la Recoleta) había prohibido que se inhumen allí a quienes habían muerto por la epidemia, que hoy corresponde al parque "Los Andes", y que se conoció popularmente como "Cementerio Viejo" o "La Chacarita Vieja".

El cementerio contaba con condiciones de higiene mínimas y sumado a la gran cantidad de víctimas que causó la epidemia, se llegaron a cremar 564 cadáveres en un día y según testimonios en un día murieron 14 empleados. Pero los olores y la falta de salubridad molestaban a los vecinos del barrio. En sus inicios, cementerio de La Chacarita no gozaba de buena popularidad entre los habitantes de Buenos Aires, pues se veía como “el cementerio de los apestados”. Por esta razón el cementerio fue clausurado en 1875, pero siguió funcionando hasta el 9 de diciembre de 1886, cuando se lo clausuró definitivamente.

Chacarita La Nueva

A partir de 1887 las inhumaciones comenzaron a realizarse en el cementerio Chacarita La Nueva, por lo que los cadáveres fueron exhumados del viejo cementerio y llevados al osario general del nuevo. El 30 de diciembre de 1896 se denomina a este cementerio como Cementerio del Oeste, pero como todavía era conocido como Cementerio de la Chacarita, una ordenanza del 5 de marzo de 1949 lo renombra de esa forma. Desde el 13 de noviembre de 1903 funciona en el cementerio el Crematorio de la Ciudad de Buenos Aires.

El Crematorio
En el sector de enterratorio delimitado por las secciones 8 y 16 del predio del Cementerio de la Chacarita se encuentra el edificio del Crematorio de la Ciudad de Buenos Aires.

La primera cremación se realizó en una Casa de Aislamiento que se había fundado por la epidemia donde hoy esta ubicado el Hospital Muñiz el 26 de diciembre de 1884 ante el fallecimiento de Pedro Doime a causa de fiebre amarilla, bajo la responsabilidad de los doctores José María Ramos Mejía y José Penna y con aprobación de Torcuato de Alvear, entonces Intendente Municipal, con procedimientos propios de la época.

La Ordenanza promulgada el 7 de abril de 1886 dispone establecer un horno crematorio y que sean cremados sin excepción quienes fallezcan de enfermedades epidémicas, pero no fue cumplida. Con la epidemia de cólera de 1886 entraron en funcionamiento, el Lazareto de la Isla Martín García, del Riachuelo y otro en Ensenada, que pasada la epidemia dejaron de funcionar.

En cumplimiento de la Ordenanza se construye el crematorio en el Cementerio de la Chacarita, habilitándose el edificio al servicio público el 13 de noviembre de 1903.

En 1914 se habilitaron nuevos hornos y en 1930 se amplió el edificio.
Actualmente las cremaciones no se realizan solamente por causas de higiene sanitaria sino que es una costumbre que se ha extendido como una elección de los fallecidos y sus deudos, motivando mejoras en el sistema y el desarrollo técnico..

El cementerio de La Chacarita posee un encanto especial y una gran riqueza escultórica y arquitectónica. Pasear entre sus sepulturas y panteones es hacer un recorrido por la historia de la ciudad argentina, es poder ver obras de arte al aire libre. Uno de los lugares más curiosos de La Chacarita son las galerías de nichos. También hay que prestar atención a las arquitecturas que hay por todo el cementerio, sobre todo a la estructura del pórtico de la entrada principal donde hay representada de forma magnífica la escena del Día del Juicio Final. El visitante tampoco debe olvidar fijarse en las esculturas. Una que no conviene perderse es la excelente reproducción de La Piedad de Miguel Ángel, que es, por cierto, la escultura más reproducida del mundo en los camposantos.

En el lugar se encuentran enterrados numerosas figuras de la política, deporte y cultura argentina, como Carlos Gardel,Aníbal Troilo, Madre María Loredo, Irma de Maresco (Conocida por sus devotos como la Hermanita Caridad) ,Alberto Olmedo, Alfonsina Storni, Osvaldo Soriano, Osvaldo Pugliese, Ringo Bonavena y Luis Sandrini o el cantante de copla español Miguel de Molina. En la sección alemana está enterrado Hans Langsdorff, comandante del DKM Admiral Graf Spee.

3 comentarios:

  1. ES IMPRESIONANTE VER LA SUPERFICIE CUBIERTA DEL CEMENTERIO, COMO ADEMAS SUS ESTATUAS Y LA ENTRADA PRINCIPAL.ES UNA CIUDAD DENTRO DE OTRA TODO ALLI COBRA VIDA DE ACUERDO AL MOVIMIENTO DE GENTE Q ACUDE A VER SUS SERES QUERIDOS

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  2. El Cementerio de la Chacarita es el 2º mas grande
    e importante despues del de Arligton(EE.UU)
    Es un patrimonio de la Ciudad que debemos preser
    var a cualquier precio.


    Carlos Rubino

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  3. Hola, interesante blog, felicidades. Me hizo recordar los paseos de Borges...

    hasta pronto...

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