martes, marzo 12

Una nota sin desperdicio...por favor lea!

Genealogía familiar de mi ESMA

La rama materna de mi familia es un laberinto, algunas puertas se abren en el terror, otras en la justicia social, otras en la complicidad, otras en el compromiso. Son tres generaciones. Mi abuela Nelly Luisa Rumbo ("Chicha") nace en Catamarca, en 1921. Hija más chica de cinco hermanos, bibliotecaria, conoce a su esposo Marcelo Della Croce en La Plata, tienen dos hijas Ana y Cristina. Yo soy hijo de Ana.


La familia Rumbo llega a La Plata en la década del '30. Román Rumbo, mi bisabuelo ingeniero civil, es contratado en los talleres de la ESMA, también empleado de Vialidad. Sus tres hijos varones. El primero de ellos, Osvaldo Rumbo, fue odontólogo sanitarista. Para 1946 es uno de los fundadores de la sala odontológica hoy conocida como Hospital Odontológico Infantil Bollini de La Plata. Un cartel lo recuerda en un pasillo como "El odontólogo de los pobres". El segundo, Eduardo Rumbo: se recibe de ingeniero civil como su padre, con fuerte militancia peronista. Para 1946 accede a un escaño como diputado nacional. Se lo recuerda como escritor de una obra clásica sobre política de hidrocarburos (Petróleo y Vasallaje, BA, 1957).
Me detengo en la historia del tercero, Oscar Rumbo, que inicia la carrera de Marino; pronto de cadete pasa a alférez de fragata, y de allí salta a teniente adscripto a la Comisión Naval Argentina en los Estados Unidos. Junto con su colega Horacio Howard inician sus experiencias en buceo y submarinos (en especial, en temas de salvamento de buques). La dupla Rumbo-Howard ya capitanes de navío, terminará asignada a la Base de Submarinos de Mar del Plata con el objetivo de renovar tercera generación de buques y comandar agrupaciones de buzos tácticos (Historia de Submarinos, Los tarantinos, 1933-1960, F. Tamburrini, el snorkel, 2009).
Uki Goñi, en uno de sus libros (Perón y los alemanes, Sudamericana, 1998), refiere a Oscar Rumbo como miembro de la Inteligencia Naval formado en los Estados Unidos, elegido por el propio J. D. Perón para ponerse al mando de un buque petrolero llamado el Buenos Aires y que el gobierno del GOU planeaba traer desde Suecia con armamentos alemanes. Al final el plan no habría funcionado y el viaje no se lleva a cabo. Rumbo tendría buenas conexiones con los agentes secretos de las SS en la Argentina.
Dado que el tema es mencionado colateralmente por Uki, me puse en contacto personal con él. Me contó lo siguiente: "... busqué en los documentos que tengo, Rumbo era inteligencia naval, tenía contacto con Hans Harnisch, que era uno de los jefes de espionaje nazi, y con Osmar Hellmuth, un agente de la inteligencia naval argentina que enviaron a Berlín para reunirse con jefes nazis, sólo que a Hellmuth lo arrestaron antes de llegar a Europa los ingleses, y se lo llevaron a Londres y confesó todo el plan de traer armas alemanas en el tanquero Buenos Aires que iba a ser capitaneado por Rumbo. Más que eso no sé, y lo que hay en los documentos son apenas un par de párrafos que dicen eso. Es una pena esas historias que se van con los que mueren sin contarlas del todo... un abrazo..."
Si a Hellmuth lo arrestaron antes de llegar a Europa, no tengo que hacer tantas suposiciones sobre Rumbo, un inteligencia naval formado en Estados Unidos suele ser doble agente; al menos eso me sugieren tantas novelas leídas de Le Carré. Pero mi conjetura surge por lo que sigue: en el '55 la Libertadora envía nuevamente a Rumbo a Norteamérica. Ahora como agregado naval de la embajada en Washington. Allá conoce a una americana, se casa y tiene dos hijas. Con el gobierno de Onganía, regresa. Es asignado nuevamente como responsable de la Base de Submarinos de Mar del Plata.
Aquí aparece una nueva generación o segunda generación familiar. Su sobrina, Marta Rumbo (hija de su hermano Osvaldo), se casa. Lo hace con el recién egresado marino Daniel Eduardo Robelo; un ignoto marplatense que, de buenas a primeras, pasa a ser apadrinado por Rumbo. En la Armada, los padrinazgos políticos son fundamentales para escalar posiciones. Robelo ingresa a las filas submarinistas, y poco después su foja habla por sí sola: "Año 1976-1983: jefe del Departamentos de Operaciones en la Base Naval Mar del Plata, ejerciendo, en forma simultánea, el cargo de jefe del Departamento de Comunicaciones en la Fuerza de Submarinos dependiente de la Fuerza de Tareas."
Por entonces, Oscar Rumbo ya era un capitán retirado, miembro honorable del Yacht Club. Cuando mi mamá Ana Inés della Croce Rumbo y mi papá Rodolfo J. Axat (ambos oficiales Montoneros) desaparecen en La Plata, el 12 de abril de 1977, de inmediato mi abuela Nelly se comunica con su hermano para que interceda ante su camarada de armas Massera. El "Comandante Cero" no sólo era platense sino que había sido su alumno y además compartía con Rumbo cierta afinidad ideológica dentro de la fuerza. El viejo submarinista le dice a su hermana que a mis padres "los tenía el Ejército" y que "nada se podía hacer". De hecho, Rumbo nada hizo al respecto.
A finales de 1994, a instancia del entonces capitán Robelo, la familia "Rumbo" pretendió unificarse celebrando un gran encuentro. Lo harían en los quinchos de la ESMA. Mi abuela y mi tía (Cristina della Croce Rumbo, hermana de mi madre Ana Inés), se opusieron alegando que en ese lugar se sospechaba habían desaparecido 5000 personas, incluyendo la posibilidad de que mis padres hayan pasado por ahí. La familia Rumbo hizo silencio y celebraron igual, como si nada. Sólo unos pocos no fueron: yo no fui, mi tía Cristina y mi abuela Nelly tampoco, la otra hermana de mi abuela tampoco (Blanca Rumbo).
Recuerdo algún verano marplatense, mi tía Cristina pasaba a saludar por la playa a su prima Marta. Lo hacía conmigo de la mano. Los Rumbo-Robelo compartían carpa cerca a la familia Astiz, en el Yacht de Playa Grande. Vienen a mi mente ahora los cumpleaños de Oscar Rumbo. Siempre Mar del Plata, infeliz recuerdo que adelante de todos me sentaba en su falda, no podía evitar sentirme como trofeo del viejo marino. Daniel Robelo se me acercaba, me escrutaba de arriba abajo como si fuera un espécimen; yo tenía diez años, jugaba con sus hijos cercanos a mi edad. Tengo una foto de la fiesta de casamiento de mis padres en 1973. Es en La Plata. Yo no existía. Todos los personajes en la foto: los recién casados, los Robelo, Oscar Rumbo, mi abuela Nelly, mi tía Cristina.
Hace cinco meses, el ex marino Daniel Robelo está preso por crímenes de lesa humanidad, con prisión preventiva en Marcos Paz. Espera el juicio que, supongo, se llevará a cabo el año que viene. Su esposa Marta Rumbo lo visita todos los fines de semana. Según cuenta a la familia, sufre un calvario ida y vuelta a Marcos Paz. Mi abuela Nelly murió en 2008. Yo ya era abogado. Poco antes de morir me susurró: "Robelo me dijo hace un tiempo que tus padres pasaron por la ESMA, pero que él no sabía más nada..."
Cuando mi abuela Nelly declaró en 1998 ante los Juicios por la Verdad, esa frase no la quiso repetir. Según testigos mis padres luego de ser secuestrados pasaron por el CCD La Cacha, aunque una leve hipótesis sobre la presencia de la Marina en ese lugar me lleva a pensar en aquel comentario de mi abuela.


Fuente:  http://www.infonews.com
28 feb 2013

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