martes, julio 5

Areatza destierra su pasado


La feria de la Euskal Jaia aberió sus puertas a las 11:00 horas y desde primera hora se acerco numeroso público.
La feria de la Euskal Jaia abriosus puertas a las 11:00 horas y desde primera hora se acerco numeroso público. (Marga Ruz San Millán)

Cientos de personas se acercan hasta la Euskal Jaia de la localidad que ensalza la labor de la Ecobotánica.

AREATZA defiende su identidad, su genealogía y su propio acervo cultural. Nunca será un pueblo enterrado porque no tiene complejos, ni deja al margen su historia. Al contrario, pelea por sus orígenes y ensalza su riqueza natural. Así quedó demostrado ayer durante el transcurso de su IV Euskal Jaia, que esta edición rendía tributo a los akelarres y desterraba su pasado más remoto.
El solsticio de verano y la festividad de San Juan han centrado un programa de actividades elaborado con el objetivo de recuperar tradiciones y costumbres, culturales y antropológicas. Organizado por la Asociación Sanca de Artzeniega, y bajo un sol de justicia, que no hizo mella en su actuación, más de un centenar de vecinos de Areatza recordaron ayer en una representación y posterior pasacalles los tiempos en los que la Inquisición perseguía a las mujeres acusadas de brujas por llevar a cabo sus akelarres. A partir de las 13.00 horas, inquisidores, verdugos y brujas se mezclaron con los visitantes de la Euskal Jaia procedentes de muchos pueblos de Bizkaia.
Hábito asentado Maitane, Gaizka y Xabier iban vestidos con el típico vestido euskaldun. "Tenemos costumbre de ponernos este traje dos veces al año", señalaba Maitane mientras sus amigos asentían. De esta forma, demuestran su apoyo a la tradición local. También contribuyeron al montaje de la representación, que narra la caza de brujas de la que fueron víctimas algunas mujeres del valle de Arratia. "Nosotros no tomamos parte en la función, pero hemos intervenido en los preparativos. En el montaje se ha implicado casi todo el pueblo, bien en la organización de la comida, o en la obra sobre la Inquisición".
La representación escenificó a partir de las 13.00 horas las acusaciones entre familias por problemas de tierras, la llegada de inquisidores de otras ciudades, un akelarre, así como los ataques y la persecución llevada a cabo por la Inquisición, conocida como caza de brujas. La función terminó en la plaza de Areatza con una parodia de un juicio sellado con un castigo perpetrado a una bruja en el potro de torturas.
De manera simultánea, se celebraba la feria de productos autóctonos compuesta por 30 puestos que recuperaban tradiciones y resaltaban el valor de lo natural. Desde el primer momento -permaneció abierta desde las 11.00 horas hasta las 14.30- los visitantes pudieron degustar los productos de la zona, como son queso del Gorbea, talo, hortalizas…, y comprobar las propiedades terapéuticas de las plantas.
El ecobotánico Gorka Menéndez conoce bastante este tema, pues ha reunido las 30 plantas medicinales más importantes que se han recogido por tradición en el valle de Arratia. Menéndez emplea, además, una técnica antigua y muy rudimentaria, pero natural, para licuar las plantas y obtener su jugo basada solo en el uso de un trapo. Y ha comprobado una a una todas las propiedades de sus plantas. "Hay una que es muy apropiada para las heridas e infecciones. Sólo tienes que quitarle la piel y te la aplicas sobre la herida". En su stand comparte sus "conocimientos e intento poner en valor el patrimonio etnográfico, que es muy rico en el valle de Arratia".
Flores aromáricas Bizi Lore es una asociación dedicada al desarrollo medioambiental. Sus integrantes se dedican a recuperar la forma tradicional en la que las mujeres han cuidado su entorno, a su familia y por extensión, al Medio Ambiente. En el stand mostrado en Areatza, Ana puso en marcha un pequeño taller con flores aromáticas "para que sean identificadas con sentidos que no sean la vista", señaló. Uno de los objetivos era demostrar cómo "una planta crea en su entorno microsistemas porque genera vida a su alrededor, por ello nos llamamos Bizilore". El origen de su de su dedicación está enmarcado en la lucha contra la central de Lemoniz. "Estaba embarazada y me pareció que la central representaría una herencia terrible para nuestros sucesores, que hipotecaría su salud. A partir de aquí empezó a interesarse por la medicina natural y sus consecuencias sobre nuestro bienestar.
19 tocados que llevaban las brujas de Zugarramurdi desde el siglo XII al XVII eran mostrados en otro de los puestos de Areatza. Las prendas forman parte de una colección más grande, que se ha convertido durante los últimos quince años en una afición que ha alimentado una intensa investigación en bibliotecas, monasterios, catedrales e iglesias del Arte Gótico. A partir de esta documentación, "sacamos un patrón que después, convertimos en un tocado a tamaño natural", comentaba Mariví. Ella se encarga de coser los tocados, mientras su hija, Estívaliz, de dedica a bucear en los archivos.
Sara, por su parte, elabora una crema hidratante y muy nutritiva, que obtiene de la planta de saúco en el mismo stand de la feria para demostrar que no es tan difícil manufacturar un producto muy rico, natural y que tiene muchas propiedades. "Es una crema muy buena para la escoceduras de los niños, herpes o almorranas".

fuente: marga ruiz san millán

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