jueves, setiembre 13

Catamarca y una historia de familia muy particular


Marcelo Gershani Oviedo

“En la historia de Catamarca, el poder político siempre estuvo vinculado con el patriciado”

  El historiador Marcelo Gershani Oviedo, especialista en estudios genealógicos, asegura que la gran mayoría de los gobernadores que tuvo Catamarca descienden de los vecinos fundadores de la ciudad. La excepción, que marcaría una ruptura con la tendencia histórica, es la actual gobernadora Lucía Corpacci, descendiente por vía paterna y materna de inmigrantes.
En un extenso diálogo con RE, repasa la historia provincial desde la perspectiva de la hegemonía política de una elite conformada por el patriciado local.
 
 - ¿Cómo nace tu interés por la genealogía?
- Cuando me preguntan, yo digo que empecé a estudiar historia por la genealogía, que me interesa desde chico. Tiene que ver con mi abuelo paterno griego, del cual no sabía nada con respecto a su ascendencia y sí sabía sobre mis otros tres abuelos. Además, desde chico veía los cuadros genealógicos de las familias reales en un libro de historia universal que había en casa. Por supuesto, en esa época yo no sabía que la genealogía era una ciencia, que tenía su propio método, su objeto de estudio.
 
- ¿Puede decirse que la genealogía está recobrando importancia, que antes era considerada como un género menor dentro de la historia?
- Es interesante lo que vos decís. De hecho, en el prólogo de mi próximo libro, que saldrá en pocos días más, Prudencio Bustos Argañaraz dice que los estudios genealógicos tienen en la actualidad como una especie de revitalización. Lo atribuye al tema de la globalización y el más fácil acceso a las fuentes gracias a internet. Otra cosa que se ha visto en Argentina es que, como consecuencia de la crisis económica de hace una década y de la emigración masiva de argentinos a Europa y el tema de la doble ciudadanía, se debe buscar documentación, que incluye la ascendencia de tu familia, el documento de tu abuelo o bisabuelo, que te acredite una identidad para acceder a la ciudadanía de otro país. Eso también hizo que mucha gente se acerque a la genealogía.
 
- ¿Cuál sería la característica esencial de los estudios genealógicos en Catamarca? Lo digo sobre todo teniendo en cuenta la incidencia de familias o grupos de familias en las actividades públicas o la participación en el poder político…
- Esa sería una faceta. Justamente estamos trabajando en la democratización de la genealogía para desterrar la idea de que la genealogía es sólo patrimonio de algunas familias, que las clases medias y bajas no tienen derecho a conocer su ascendencia. Pero a mí particularmente siempre me interesó la genealogía y la vinculación que tiene con el patriciado catamarqueño. Justamente mi tesis de maestría trata sobre la conformación del patriciado y la elite gobernante de Catamarca desde la fundación de la ciudad hasta 1930.
 
- ¿A qué consideras patriciado?
- Yo considero patriciado al grupo que desciende de los vecinos fundadores de la ciudad. Tomo como objeto de estudio el primer cabildo de Catamarca, en 1683. Ese primer cabildo estuvo integrado por 15 personas. De esas 15 personas yo hice el estudio genealógico y solamente de dos no he encontrado registro de que hayan tenido descendencia. De los 13 restantes sí. Uno de los capítulos demuestra cómo eran parientes entre ellos. Quizás mucho de esos apellidos no nos suenen hoy: por ejemplo, Barros Sarmiento, De la Vega y Castro, Carrizo de Andrada, Pedraza, Ramírez de Sandoval, Soria y Medrano. Muchos de esos apellidos compuestos después van a quedar reducidos a uno solo -los Soria, los De la Vega…-. Hay muchos apellidos que se transmiten por línea de mujer y desaparecen por varonía. Entonces, el hecho de que un varón no lleve en primer lugar el apellido hace que en muchos casos ese apellido pase al olvido, pero la sangre se perpetúa por línea femenina. Viendo los entroncamientos y las vinculaciones matrimoniales entre miembros de esas familias con esos apellidos es que se va a ir construyendo el entramado social. La mayor parte de los gobernadores de Catamarca desde la autonomía desciende de este mínimo grupo de vecinos fundadores de la ciudad. Desde 1821 había sectores enfrentados, pero en todas las familias patricias coexistían tanto unitarios como federales.
 
- Y hermanos que militaban en partidos distintos…
- Claro, como lo podemos ver hoy también. La genealogía es una vía de acceso para comprender la vida cotidiana de las personas, y por ahí sirve para relativizar la idea de que se trata de una sociedad enfrentada por las ideologías políticas. Pero volviendo a la idea anterior, es muy interesante ver cómo los gobernadores, vicegobernadores, ministros, diputados, senadores, van a pertenecer, por linaje, a ese grupo que forma la ciudad. Y el matrimonio es una de las vías de acceso al sector de poder. Ésta es una realidad que se da en casi todo el noroeste argentino. Pero lo interesante es que hay que estudiar para demostrarlo: cómo eran, quiénes eran, qué intereses económicos tenían, qué capital simbólico –prestigio, honor- tenían. Hubo muchos europeos que venían a nuestra tierra y traían capital económico, e incorporaban el capital simbólico que tenía la familia de su mujer aquí en Catamarca.
 
- ¿Aquellos vecinos fundadores eran españoles o ya tenían algunas generaciones viviendo en América?
- En 1683 la mayoría son criollos. Tengamos en cuenta que casi todas las ciudades del noroeste se fundaron un siglo antes. Los vecinos fundadores de Catamarca son, por decirlo de alguna manera, bisnietos de los que fundaron las primeras ciudades, y esos sí eran españoles.
 
- ¿Eso puede haber generado diferencias en el desarrollo político de Catamarca respecto de otras provincias?
- Es un tema que suena interesante para trabajar, pero yo personalmente no lo he estudiado.
 
- El sentimiento de arraigo del que funda una ciudad con tres o cuatro generaciones nacidas en esta tierra no es el mismo del que funda una ciudad recién llegado de Europa…
- Bueno, hay que tener en cuenta que la jurisdicción de Catamarca se constituye a partir de territorios tomados de La Rioja, Tucumán y Santiago del Estero. Por lo tanto, muchos de esos vecinos que forman el primer cabildo en Catamarca vienen de otro lado, porque aquí no había ciudad. Y la mayoría viene de La rioja, y algunos de San Miguel de Tucumán.
 
- ¿O sea que descendemos de los riojanos?
- Así es (risas).
 
- Entre la autonomía (1821) y el voto universal, secreto y obligatorio de 1916, en ese primer siglo de vida política como provincia, ¿cuáles eran las familias catamarqueñas que más incidencia política tenían?
- Si tomamos 1821 como un año para iniciar esta reflexión, podemos decir que la familia Avellaneda y Tula, de cuyo seno va a salir el primer gobernador, no sólo es importante por Nicolás, sino también por otros integrantes. Por ejemplo Marcos y Manuel, que eran sus hermanos, tenían mucha participación política. Era una familia incorporada a la cuestión pública. Otra familia vinculada al poder político es la familia González. Y estas familias por lo general también están vinculadas a la posesión del patrimonio económico.
 
- ¿Y ya avanzado el siglo XIX?
- Ahí entran a pesar las familias Navarro, con Octaviano y Manuel; la familia Molina, con Mardoqueo y Samuel, ambos hermanos y gobernadores; la familia Castro, con Fidel Mardoqueo, que también va a tener una actuación política destacada; la familia Correa con Ramón Rosa y su hijo Guillermo, que ambos van a ser gobernadores; la familia Herrera, con Julio, o la familia Castellanos. Julio Herrera y Flavio Castellanos van a administrar el poder en la última década del siglo XIX, con acceso de familiares al poder de manera muy clara. Y la prensa en esa época no dejaba pasar ningún detalle importante. Es muy crítica respecto de eso. Ya en el siglo XX podemos citar a la familia de Enrique Ocampo.
 
- ¿Estas familias que hegemonizaban el poder político, hegemonizaban también la cultura?
- Es una buena pregunta. Guillermo Correa es para mí el gobernador más importante a nivel cultural que tuvo Catamarca. Creo que tendrán que pasar muchas generaciones para que surja un tipo con esas características. Una persona con una gran cabeza, que escribía, publicaba, pertenecía a la Junta de Historia y Numismática de Buenos Aires, que después va a ser la Academia Nacional de Historia. Se trata de un gobernador que fue un académico, es una rareza en Catamarca. Eso no pasó ni antes ni después. Pero volviendo a tu pregunta, sí hubo referentes de esas familias que se destacaron en la cultura. Por ejemplo en la familia Soria, Manuel y Exequiel. Manuel Soria es un historiador al que todos seguimos porque ha sentado las bases de muchos temas históricos en Catamarca, y también tuvo participación en política.
 
- ¿La inmigración del siglo XIX que llega a Catamarca, se integra a las familias tradicionales?
- A Urbano Girardi se lo considera el primer gobernador que desciende de inmigrantes. Era hijo de Luis Girardi, un farmacéutico italiano, y de una señora de apellido Molas. La familia Molas está presente en Catamarca desde principios del siglo XIX. El primer Molas se casa con una Segura y eso hace que su ascendencia se vaya hasta el siglo XVII sin problemas. Entonces, era inmigrante sólo por parte de padre. Luis Girardi pertenece a la inmigración calificada, como el caso de los hermanos Caravatti. No pertenecía a los millones de inmigrantes, como mi abuelo griego, que llegaron y no pudieron volverse. Eso explica un poco también que llegue a Catamarca, se case con una señora de las familias dominantes y su hijo sea gobernador.
 
- ¿El voto universal secreto y obligatorio introduce algún cambio, abre el juego político a otros sectores?
- Es un tema que yo trabajo en uno de los capítulos de mi tesis, y la verdad es que no cambia demasiado el panorama. No hay un quiebre desde el punto de vista de la pertenencia al patriciado. Los dos candidatos con posibilidades de ganar pertenecían siempre a la elite.

- El planteo es si la apertura del juego democrático que promueve la participación de un sector social marginado hasta entonces, puede politizar a la sociedad de tal manera que los que primero participan como electores, luego se convierten en dirigentes.
- Eso no sucede, por lo menos en los cuadros importantes del poder, hasta el advenimiento del peronismo, cuando ya se ve una apertura y las familias de inmigrantes pasan a tener incidencia política. El caso de Vicente Saadi va a ser emblemático, aunque también se casa con una Cubas, que integraba el grupo de estas familias. Además tenía su título de abogado, que también es una vía de acceso a la elite gobernante. En realidad, salvo algunas excepciones, en la historia de Catamarca el poder político siempre estuvo vinculado con el patriciado.
 
- ¿Esto incluye también a la dirigencia política que ha tenido influencia en los últimos treinta años?
- Sí, claro. Ramón Saadi es Saadi Cubas. De Vicente ya hablamos. Los Castillo también, por una línea de descendencia con la familia Covarrubias, y más atrás en la ascendencia se vinculan también con los Herrera. Obviamente lo mismo sucede con Brizuela del Moral. Brizuela y Del Moral, en La Rioja son apellidos muy antiguos, y en Catamarca el ex gobernador desciende por línea materna de la familia Bravo Guzmán, y el apellido Guzmán está presente en la fundación de la ciudad de Catamarca a través de Gaspar de Guzmán Pacheco. Es decir que Eduardo Brizuela del Moral desciende directamente de un vecino fundador, que integró el primer cabildo. Lo mismo pasa con Ricardo Guzmán, aunque no pertenece a esa misma línea de Guzmán, pero sí a través de su madre que es de apellido Vera Castro, que son dos apellidos con mucho arraigo en Catamarca. Los Castro están presentes aquí desde el siglo XVII y los Vera también, a través de la familia Vera y Aragón.
 
- ¿Y la actual gobernadora?
- De Corpacci no encuentro descendencia de estas características que estamos mencionando. Ella desciende de inmigrantes por línea materna y paterna. Es muy interesante porque de acuerdo con mis estudios es una ruptura en cuanto al sentido de pertenencia al patriciado. Habría que estudiar, pero en principio desde 1821 hasta 2012 es la primera persona que ocupa la gobernación que no tiene una pertenencia directa por línea sanguínea con la elite tradicional. Hugo Mott también lo era, pero en sus segundas nupcias está casado con una descendiente de la familia Acuña. Podemos decir que Lucía Corpacci es una excepción. No lo es, en cambio, el vicegobernador, que pertenece a familias antiguas de Catamarca.
 
 
Trayectoria
 
Marcelo Gershani Oviedo nació en Santa Rosa, Valle Viejo, el 1 de noviembre de 1973.
Es docente-investigador en el Departamento Historia de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Catamarca. En esa institución obtuvo el grado académico de Licenciado en Historia, luego de defender su tesis “Redes familiares en Catamarca a fines del siglo XIX. Los Herrera y la distribución del poder (1894 - 1899)”. Basado en esta investigación, está pronto a editar el libro “El Valle de los Herrera. Linaje y poder en Catamarca (Siglos XVI-XIX)”. Además, en la misma universidad obtuvo el título de Magíster en Historia Regional Argentina, con la tesis “La conformación del patriciado criollo y su relación con la elite dirigente en Catamarca (siglos XVI-XX)”, recomendando el tribunal su publicación.
Es egresado de la Diplomatura en Genealogía y Heráldica en la Universidad de San Pablo (Tucumán), integrando la cohorte inicial de esta carrera que se dicta por primera vez en el sistema universitario argentino. El título de la tesina es: “Las fundaciones de Londres y Catamarca, una obra de familia (1558-1683). Parentesco entre los fundadores Juan Pérez de Zurita y Fernando de Mendoza Mate de Luna a través de la memoria genealógica”. Actualmente cursa el Doctorado en Historia en la Facultad de Historia, Geografía y Turismo de la Universidad del Salvador (Buenos Aires).
Es Miembro de Número de la Junta de Estudios Históricos de Catamarca. Miembro Fundador y Presidente del Centro de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Catamarca. En el ámbito de la Genealogía, centró sus esfuerzos en el devenir histórico de familias patricias de antigua raigambre en el Valle de Catamarca, reconstruyendo sus genealogías desde épocas anteriores a la fundación de San Fernando hasta el siglo XX. En esa línea se ubica “Los Correa. Trescientos años en la historia de Catamarca", por Editorial Sarquís.
 

Entrevista: Marcelo Gallo
Fotos: Ariel Pacheco
 
Entrevista aparecida en la Revista Express, de diario EL ANCASTI 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario