viernes, febrero 10

Un libro de genealogía, historias de familia y quereres seculares

“Delirios y realidades de una historia sin Final” se llama el reciente libro de la Profesora Leonor Díaz Colodrero de Martinez Soler, una destacada y querible educadora goyana, que supo ser titular del Ministerio de Educación y Cultura de la Provincia hace más de dos décadas, mujer de antigua prosapia e identidad amalgamada con estas tierras, desde los tiempos primeros de la Conquista y Evangelización. Es que la autora que nos ha entregado este libro cuando el año anterior, 2011 fenecía, ha sabido reunir en un volumen de prosa atractiva y didáctica -no podía ser de otra forma quien ha ejercido la docencia y ha estado en los claustros- parte de su propia historia, familias que se hunden en las brumas del tiempo en un continuo y permanente devenir de genes, particularidades, relatos y documentos que lo atestiguan y fundamentan a cada palabra que conforma la obra de marras.

La Provincia de Corrientes tiene una riqueza insoslayable en todo lo referente a su cultura. Su patrimonio tangible e intangible es variado, extenso, vasto, es un calidoscopio de posibilidades y de realidades concretas y la Historia, una de sus columnas vertebrales y dentro de ella, o tal vez ya como ciencia con razón y fundamento propio, la Genealogía de su sociedad, tan ligada entre si, tan trascendente, tan mestiza, y tan particularmente seductora. Esas son algunas características que han conformado el patriciado correntino, lo ha hecho poseedor infinito de estas tierras pues se apoya indefectiblemente en dos basamentos tan legítimos como inmutables y trascendentes en el tiempo; la peninsular de donde han venido los conquistadores, y la nativa de donde surgen los conquistados y en la síntesis, la unión, la amalgama y el mestizaje de ambos conformando las particularidades propias de la sangre que anima los frondosos árboles genealógicos de las familias viejas de Corrientes.
La autora de este libro al que aludimos, tiene legítimos títulos de posesión, como otros tantos, sobre la tierra que pisa y le pertenece, que ha heredado de sus mayores, conquistadores y conquistados, desde los tiempos en que todo debía hacerse, desde ocupar la tierra, someter las belicosidades del medio, levantar ciudades, derramar la sangre, fecundar el suelo, erigir ciudades y construir todo, porque todo estaba por hacerse. Es muy distinta esta realidad de la hallada por los inmigrantes europeos de fines del siglo XIX, llegados a un país en formación, si, pero que ya estaba estructuralmente constituido y al que venían amparados por la grandeza de los Padres de la República que abrían las puertas de una nación en formación, de manera acertada y generosa, a la realidad que les cupo en suerte a conquistadores y conquistados, los unos imponiendo su fe, sus ideas, su concepción imperial, los otros, sumidos al nuevo orden porque en definitiva la historia de la humanidad está hecha de conquistadores y conquistados, y somos como producto de ello, la síntesis de unos y otros. Lo de América no fue excluyente ni ajeno a lo que le sucedió por milenios, por ello cuando pretendemos juzgar acontecimientos de siglos atrás, a los ojos de la ciencia y la razón del siglo XXI, caemos irremediablemente en el anacronismo subjetivista, malicioso, tendencioso e ideologizado que por tal, y por todo, pierde la fuerza del fundamento y la razón que trata de imponer.
En su obra de referencia, la Prof. Martínez Soler suma a los documentos en los que apoya su labor, cuadros genealógicos, imágenes, una prolija exposición que evita al lector la saturación propia que acontece en obras de esta naturaleza, especialmente cuando de lectores profanos se trata. Por otra parte, los recursos señalados permiten una aprehensión mas profunda y una consustanciación con la obra que hacen particularmente interesante su lectura y se constituyen a su vez en un legado para los que vengan, los que ya están, en esta “historia sin final” como reza el título del propio libro.
Por otra parte, mucho de lo señalado en los orígenes familiares de la autora, pueden coincidir, y de hecho lo hacen, con los orígenes de otras genealogías correntinas pues en definitiva quienes devienen de los tiempos primeros y son los Patricios -como gustaban llamarse los Romanos- hállanse unidos en alguna rama, por algún contacto donde la sangre y la historia encuentran cauces comunes enriqueciendo, cuando se la escribe, la literatura histórico-genealógica de la Civilización Rioplatense, en la que Corrientes tiene singular y preciado sitial.

 Datos del Autor
Miguel Fernando Gonzalez Azcoaga

Miguel Fernando Gonzalez Azcoaga
Profesor en Historia y Geografía y Licenciado en Historia. Nativo de Itatí. Miembro de Número de la Junta de Historia de Corrientes, del Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, del Instituo de Investigaciones Históricas y Culturales de Corrientes y Director del Museo Histórico de Corrientes "Tte. de Gdor. Manuel Cabral de Melo y Alpoin". Es autor de libros y folletos sobre Historia de Corrientes.

 Fuente:http://www.corrientesopina.com.ar/

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