martes, julio 19

Historias de familia: Donación Carlos Fernández y Fernández (1921-2009) “in memoriam”

Curadores: Marcelo Marino, Diego Guerra, Patricio López Méndez.
Inauguración: viernes 24 de junio a las 19 hs.
Hasta fines de agosto.
Lugar de la Exhibicion: Capilla del Palacio Noel y sala Temporaria.

Carlos Fernández y Fernández atesoró durante su vida, entre muchos objetos de arte, algunos retazos sueltos de su historia familiar: la libreta en la que su bisabuela, Dominga Nicola de Fernández, registró las bodas ocurridas entre 1844 y 1925, comenzando por su padres y suegros, la suya propia con el español Ramón Fernández y cerrando el prolijo registro en 1925, con la generación de sus nietos. Junto a la libreta, Dominga confeccionó dos álbumes familiares, en los que reunió, en estricto orden cronológico, las fotos de sus parientes y amigos, captadas por las primeras cámaras hogareñas o como compuestas y retocadas instantáneas de estudio, realizadas por los mejores fotógrafos de Buenos Aires, Montevideo y distintas capitales de Europa. El 30 de abril de 1870, Dominga escribió en la suela de sus botitas la fecha de su boda y las guardó junto al traje de casamiento en una caja. Años después, otras mujeres de su familia prepararon sus ajuares bordando en ellos sus iniciales, para estrenarlos en la ocasión especial de la noche nupcial. El 4 de marzo de 1915, la nieta de Dominga, María Inés, se casó con el librero José Martín Fernández. Ellos fueron los padres de Carlos Fernández y Fernández quien amorosamente envolvió en papel de seda y conservó los trajes que ambos utilizaron en el civil y en la iglesia.
Por casi una centuria, nadie tuvo acceso a estos pequeños tesoros hasta que fueron donados en 2010 por Viviana y Cecilia Fernández, en memoria de su tío Carlos. Hoy podemos reconstruir con ellos una historia que comienza en el Imperio Austrohúngaro y España y se entrelaza con la de la inmigración a Montevideo y Buenos Aires. Así mismo, y siguiendo sus pistas, podemos imaginarnos un relato, sin duda forjado por mujeres, para quienes vestirse no era la simple costumbre de cubrir su cuerpo sino el arte de sugerir e incitar a descubrirlo, como quien devela un tesoro bien guardado. Un tesoro con el que se intuye el funcionamiento de los usos y prácticas matrimoniales y los lazos parentales que atravesaron tres generaciones de hombres, mujeres y niños de los siglos XIX y XX.
Con el mismo sentimiento con el que Carlos Fernández y Fernández conservó los recuerdos de su familia, el Museo de Arte Hispanoamericano está recuperando la casa de su fundador, Isaac Fernández Blanco, en la calle Yrigoyen 1418, con el objeto de abrir una segunda sede dedicada a la divulgación de las artes aplicadas de los siglos definitivos para formación de nuestra Nación. La colección Carlos Fernández y Fernández, restaurada y puesta en valor por el equipo de conservación del Museo, se suma hoy al ya extendido patrimonio textil que podrá estar al alcance del público de Buenos Aires en los años por venir. Restaurar, investigar y difundir este legado es una contribución a la historia del arte y al mejor conocimiento de la sociedad que nos precedió, pero es también un homenaje a quienes lo reunieron y preservaron, trascendiendo los límites de su existencia.

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Exposiciones temporarias en la Casa Fernández Blanco
Hipólito Yrigoyen 1420. Entrada gratuita.
La muestra estará abierta los sábados y domingos de 11 a 17 hs.

En busca del tiempo perdido. Un recorte de vida cotidiana, 1880-1910
Curador: Patricio López Méndez.
Las imágenes que integran esta muestra han sido seleccionadas y copiadas del fondo fotográfico del Museo de Arte Hispanoamericano y tienen, entre otros, el propósito de recrear un mundo del cual la Casa Fernández Blanco formó parte fundamental.
Hoy, la mayoría de estos testimonios de vida cotidiana han mutado sensiblemente o desaparecieron para siempre.
Pronto, la restauración de esta casa devolverá a la Ciudad de Buenos Aires una pequeña porción de aquel momento en que todos pensaron que los sueños de progreso sin límites podían ser realidad.

Donación Jurado en la Casa Fernández Blanco
En el año 2008, la escritora Alicia Jurado y Fernández Blanco, nieta de Isaac Fernández Blanco, donó al Museo este juego de mesa que perteneció a su madre Ilve y que alguna vez adornó la mesa del comedor de la casa de Hipólito Irigoyen 1418/20. Así mismo, esta muñeca Bebé Jumeau, comprada en Francia por su abuelo, pasó de las manos de su madre y hoy Alicia Jurado la dona al Museo Fernández Blanco con el fin de sumarse a la colección de muñecas antiguas de las hermanas Mabel y María Castellano Fotheringham cuyo destino final es esta segunda sede de la calle Irigoyen.

El pesebre de Anton Comploj
Pocos objetos refieren al hogar y sus prácticas familiares como el armado de un belén o pesebre. En él confluyen, la celebración religiosa del nacimiento de Jesús y, a su vez, la interpretación creativa de las más diversas tradiciones populares. Así fue concebido este pesebre en 1926, cuando Giuseppe y Judith Croci lo encargaron a Anton Comploj, un artesano de Val Gardena, en el norte de Italia. Hacia1930, arribaron a Buenos Aires, las cuarenta y cuatro imágenes de madera de cedro, talladas y policromadas, junto a las tablas pintadas con los cielos de Belén y sus construcciones fantasiosas realizadas en corteza. Rita y Anna, las entonces niñas de la familia Croci, jamás perdieron la fascinación y el entusiasmo por armar su pesebre año tras año. Hoy, por decisión de Rita y su familia, cada visitante de la Casa Fernández Blanco podrá revivir esa experiencia inolvidable en cada Navidad, mientras siga albergando, como Rita, al niño que aún no pierde la capacidad de maravillarse.

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