El museo privado de la familia Galindo guarda
celosamente los tesoros más preciados desde la llegada del general León
Galindo a Bolivia, quien fue íntimo colaborador y amigo del Mariscal
Antonio José de Sucre.
Vista general del museo de la familia Galindo que guarda
documentos, objetos y fotograf’ías en Colcapirhua. - Daniel James Los
Tiempos
Oculto y entremezclado entre fincas
y tierras agrícolas de Colcapirhua, se encuentra la hacienda de la
familia Galindo, una de las más tradicionales en la sociedad
cochabambina. En sus cuatro muros, Arturo Galindo Grandchant guarda una
gran reliquia de documentos históricos de épocas de la colonia hasta la
actualidad, los cuales se contabilizan entre 2.000 y 2.500 textos que
retratan la historia mundial, nacional y local.
Junto
a ello, valiosos objetos que fueron preservados por los descendientes
del militar colombiano León Galindo, estrecho colaborador del libertado
Simón Bolívar y del mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, se
encuentran en este recinto que respira historia.
Antes
del ingreso al museo privado, en una de las paredes de esta
construcción se encuentra una plaqueta conmemorativa que recuerda a
Néstor Galindo, destacado poeta de su época que fue fusilado por el
entonces presidente Mariano Melgarejo.
Galindo,
junto a otros notables de su época, como Nataniel Aguirre, Agustín López
y Mariano Méndez, entre otros, lucharon contra el régimen del militar
tarateño.
Asimismo, el recuerdo fotográfico y
pinturas de la época se convierten en el mejor testimonio de una familia
que ha sido partícipe de la historia boliviana y que también formó
parte de la esfera política nacional.
Junto a estos
importantes registros literarios y gráficos de la época, el museo
privado de la familia Galindo atesora la extensa hoja de vida de León
Galindo. Desde su acta de bautizo hasta sus ascensos en el ejército del
Libertador por órdenes expresas de Simón Bolívar, son los documentos más
valiosos y fidedignos sobre el segundo antepasado más antiguo
identificado por esta familia cochabambina.
Arturo
Galindo mostró la amplia gama de libros de derecho napoleónico que yacen
en una vitrina que se encuentra en una habitación oscura, debido a que
el sol podría dañar estas importantes reliquias que engalanan este museo
familiar.
Asimismo, a esta gran colección se suman
los folletos de épocas anteriores a 1900, en los cuales se brinda
importante información de aquel tiempo. Uno de los documentos más
importantes hallados en este lugar es el escrito por don Francisco de
Viedma, insigne Intendente de Cochabamba y Gobernador de Santa Cruz.
También existe gran cantidad de fotografías históricas.
Familiares más influyentes
Desde
la llegada de León Galindo a Potosí, lugar donde fue el primer prefecto
de la Villa Imperial, muchos personajes portando este apellido han
destacado en diferentes ámbitos y estratos de la sociedad.
Héroe
de la independencia, poetas, beneméritos de la Guerra del Chaco,
presidentes de la Republica, médicos y autoridades locales son parte de
la historia de esta familia.
Sobre la vida del
general León Galindo, este fue un destacado militar de la independencia
que luchó contra las fuerzas españolas al mando del regimiento “Bogotá” e
intervino en las gloriosas batallas de Ayacucho, Junín, Carabobo,
Bombona, Pichincha y otros. Luego de radicar en Potosí, llegó a
Cochabamba para establecer residencia en una propiedad en el valle alto.
Asimismo
y según relató Arturo Galindo, custodio de todas estas reliquias,
muchos de estos antecesores han sido identificados como Cleomedes Blanco
Galindo, destacado médico cochabambino; Carlos Blanco Galindo, general
del Ejército y presidente de Bolivia en 1930-1931; José María Pizarro,
destacado abogado que dividió la provincia Chichas de Potosí en norte y
sur. A ellos se suma el parentesco político que tuvo esta familia con
Carlos Quintanilla, militar y presidente de la República entre
1939-1940.
Otros grandes recuerdos
Durante muchos años, Arturo Galindo se ocupó de recorrer por todas
las propiedades familiares en busca de vestigios y riquezas que ayuden a
agrandar este museo privado. Al margen de libros, textos y otros,
existen algunos fósiles de dinosaurios, piedras con extrañas
formaciones, vasijas y entierros de antiguas civilizaciones que
habitaron diferentes puntos del país. A ello se suma una histórica
canoa, la cual fue utilizada por el hermano de Arturo que hizo un viaje
desde puerto Maldonado hasta Riberalta.
Valiosos documentos
Antiguas revistas norteamericanas
Arturo Galindo enseña una antigua revista que circulaba en la ciudad
de Nueva York, Estados Unidos. Junto a ese valioso documento, no menos
importantes lucen las tapas del diario El Comercio de 1879, en el cual
se denuncia la invasión chilena al Litoral boliviano. Una gran cantidad
de impresos y manuscritos de antiguas épocas y que guardan una gran
cantidad de información reposan clasificados según año y temática en una
vitrina.
El general colombiano leon galindo
Cuadro pintado del general colombiano León Galindo, quien fue
partícipe y pieza fundamental del ejército del Libertador Simón Bolívar y
el Mariscal Antonio José de Sucre. Su audacia, coraje y valor lo
hicieron merecedor de la admiración de los dos próceres más grandes de
América Latina. Su llegada a Potosí fue fundamental para establecer la
descendencia de la familia Galindo, la que continuó su linaje en
Cochabamba.
Un retrato realizado por avelino nogales
Uno de los cuadros más valiosos que guarda el museo Galindo es el de
Antonia Argüelles, la esposa de León Galindo, el cual posee un alto
valor sentimental para la familia y económico por tratarse de una obra
realizada por el pintor potosino Avelino Nogales, quien pasó sus últimos
días en Cochabamba. Su técnica y manejo del dibujo, hicieron a Nogales
uno de los pintores y retratistas más famosos de su época, ya que
inmortalizó a varios famosos y nobles de la época republicana de
Bolivia.
Un manuscrito de 1742
El libro más antiguo que guarda el museo de la familia Galindo es un
manuscrito de 1742. Según los propietarios, este texto guarda en si una
serie de escritos eclesiásticos de la época. Debido a su antigüedad y
fragilidad en la intemperie, el documento es guardado en una vitrina
cerrada para preservar su conservación. Junto a esta reliquia, descansan
otros recuerdos de incalculable valor sentimental para los
propietarios.
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